El hallazgo del cuerpo de Ángel Luciano Morales, un mochilero argentino, generó conmoción en la localidad de Piedecuesta, en el departamento colombiano de Santander, y entre comunidades de viajeros de distintos países. El caso es investigado por la Fiscalía General de la Nación, mientras familiares y allegados aguardan precisiones oficiales sobre las causas de la muerte.

Según informaron organismos de socorro y autoridades locales, el cuerpo fue encontrado el 11 de enero en el lecho del río de Oro, a la altura del barrio Hoyo Grande. Vecinos del sector dieron aviso a las autoridades alrededor de las 9 de la mañana, tras observar el cadáver en la ribera del río. Personal de la Defensa Civil y del Cuerpo de Bomberos de Piedecuesta participó en las tareas de recuperación.

La Fiscalía General de la Nación confirmó la identidad del fallecido y señaló que el cuerpo se encontraba desnudo y sin heridas visibles. Desde la Defensa Civil indicaron que, tras la inspección y el levantamiento correspondientes, el cuerpo fue entregado a las autoridades judiciales y posteriormente trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se realizan los exámenes de rigor. La noticia trascendió públicamente recién este viernes.

Morales era oriundo de Garay, en la provincia de Córdoba, y llevaba un estilo de vida ligado al viaje como mochilero. Residía en Piedecuesta y mantenía una relación cercana tanto con la comunidad local como con otros viajeros. De acuerdo con el medio Vanguardia, en el barrio era conocido por algunos vecinos como “El Argentino” y era una figura apreciada entre quienes compartían su forma de vida.

Las causas del fallecimiento permanecen bajo investigación. El cuerpo no presentaba lesiones compatibles con armas de fuego ni heridas cortopunzantes y un informe preliminar confirmó la ausencia de signos visibles de violencia, lo que mantiene abiertas diversas hipótesis. En redes sociales circularon comentarios que indican que Morales habría sufrido un accidente tres días antes y que habría sido atendido en una clínica, pero esa versión no cuenta con confirmación oficial.

La muerte del mochilero provocó numerosas expresiones de dolor y solidaridad entre amigos, familiares y miembros de la comunidad viajera, que se manifestaron a través de redes sociales. El caso también reavivó la preocupación por la seguridad de los viajeros extranjeros en distintas regiones de Colombia.

Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación continúa con las pesquisas, con el apoyo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. En paralelo, la familia de Morales avanza con los trámites para la repatriación del cuerpo y espera conocer los resultados definitivos de la investigación.