La Unidad Fiscal de Delitos Complejos de Tucumán, dirigida por Mariana Rivadeneira, formalizó la investigación contra una mujer de 29 años acusada de los delitos de extorsión y falsa denuncia. Según la fiscalía, la imputada utilizó una falsa acusación de abuso sexual como herramienta de presión para obtener beneficios económicos.

El caso se remonta a junio de 2024. Tras un encuentro íntimo pactado por redes sociales en el domicilio de la mujer, la acusada inició una campaña de hostigamiento. Según el auxiliar de fiscal Federico Lizarraga, entre el 17 y el 26 de junio, la joven envió mensajes extorsivos tanto a la víctima como a su familia, exigiendo sumas de dinero y una cadena de oro para no denunciarlo.

Ante la negativa del hombre, la mujer radicó una denuncia por abuso en la Oficina de Violencia Doméstica. Sin embargo, tras la investigación de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, el legajo fue archivado en julio por falta de sustento, lo que permitió que la justicia avanzara ahora contra la denunciante por el armado de la causa falsa. 

El juez interviniente hizo lugar al pedido de la Fiscalía e impuso una restricción de acercamiento de 200 metros a la víctima por un plazo de seis meses.