Patricia Bullrich confirmó que el Gobierno alcanzó un "acuerdo muy sólido" con los sectores dialoguistas de la oposición para destrabar la reforma laboral. Tras un encuentro en las oficinas del bloque de la UCR en el Senado, la ministra aseguró que el proyecto cuenta con el respaldo necesario para la sesión convocada para mañana, a las 11.

"Llegamos a una construcción colectiva. Se van a modificar alrededor de 30 artículos, incorporando aportes de muchos bloques y provincias", explicó Bullrich a la salida de la reunión. Aunque en la Casa Rosada dan por descontada la aprobación en general, el foco está puesto en la votación "en particular", donde el oficialismo busca evitar que se caigan artículos sensibles.

El apoyo radical y las condiciones de las provincias

Eduardo Vischi, jefe del bloque de la UCR, ratificó que su bancada acompañará el proyecto de forma compacta en la votación general, aunque admitió que existen "observaciones puntuales" vinculadas a las realidades provinciales.

Entre los puntos de mayor fricción que aún se negocian, Vischi destacó la necesidad de previsibilidad tributaria y el impacto del Impuesto a las Ganancias. "Es fundamental que las provincias no sufran una mermar de recursos que afecte la paz social", señaló el senador, quien propuso además retomar la discusión de un nuevo Pacto Fiscal.

El "poroteo" y los puntos de conflicto

Con 21 senadores propios, La Libertad Avanza necesita sumar a los 10 radicales y 3 del PRO para alcanzar la base de 34 votos. La clave del éxito reside en un grupo de ocho legisladores de bloques provinciales (de Santa Cruz, Salta, Misiones, Neuquén, Chubut y Tucumán) que suelen definir su postura a último momento.

Los puntos que definirán el destino de la ley en el recinto incluyen:

-La obligatoriedad o voluntariedad de los aportes sindicales.

-La declaración de esencialidad en servicios básicos.

-La creación del fondo de cese laboral (sistema de asistencia frente a despidos).

-La ultraactividad de los convenios colectivos.