La guerra en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de tensión política después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que debería tener un papel directo en la elección del próximo líder supremo de Irán, tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei.

“Tengo que participar en el nombramiento”, dijo Trump en una entrevista con el portal Axios, en la que además rechazó la posible sucesión del hijo del líder iraní, a quien calificó como “un peso ligero”.

Las declaraciones se producen en medio de una escalada bélica regional y generaron controversia internacional, ya que implican una intención explícita de influir en la conducción política de Irán.

La polémica frase de Trump sobre el futuro político iraní

Durante la entrevista, Trump cuestionó directamente a Mojtaba Khamenei, uno de los nombres que suenan para suceder a su padre.

“El hijo de Khamenei es inaceptable. Están perdiendo el tiempo. Es un peso ligero”, afirmó el mandatario estadounidense.

Trump incluso comparó la situación con el escenario político de Venezuela y aseguró que Estados Unidos debería influir en el proceso.

“Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy en Venezuela”, agregó, en referencia a Delcy Rodríguez.

Según el presidente estadounidense, Washington busca que el futuro líder iraní “traiga armonía y paz” y no continúe con la línea política del régimen anterior.

El vacío de poder tras la muerte del líder iraní

La declaración de Trump se produce pocos días después del asesinato de Khamenei durante un ataque militar en Teherán, en el marco del conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos iraníes.

Tras su muerte, Irán inició un complejo proceso para definir a su nuevo líder supremo, una figura central del sistema político del país y con poder decisivo sobre las fuerzas armadas y la política exterior.

Hasta ahora, el gobierno iraní no anunció oficialmente quién será su sucesor.

Escalada regional y amenazas cruzadas

La crisis regional sigue ampliándose. En las últimas horas, el presidente de Ilham Aliyev puso en alerta máxima a las Fuerzas Armadas de su país tras un ataque con drones que atribuyó a Irán, aunque Teherán negó cualquier responsabilidad.

En paralelo, el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, lanzó una dura advertencia contra la milicia libanesa Hizbulá y aseguró que los suburbios del sur de Beirut “se verán como Gaza”.

El conflicto ya se extendió a numerosos países de la región y ha provocado cientos de muertos, ataques con drones y misiles, además de fuertes impactos en el mercado energético mundial.

Mientras tanto, la afirmación de Trump de que quiere participar en la elección del próximo líder iraní abre un nuevo frente político en un escenario internacional cada vez más volátil.