Las intensas lluvias que se abatieron en las últimas horas en Tucumán generaron un escenario de fuerte tensión climática e hídrica. En distintos puntos de la provincia se registraron precipitaciones extraordinarias que provocaron anegamientos, crecida de ríos y un estado de alerta permanente entre autoridades y vecinos. La situación despertó temor en parte de la población, al tiempo que la reacción de los organismos provinciales permitió desplegar controles y monitoreos constantes.
El temporal impactó con especial fuerza en el sur de la provincia, donde varios cursos de agua aumentaron su caudal de manera repentina. Localidades cercanas a ríos y arroyos registraron desbordes y anegamientos que obligaron a reforzar los operativos de prevención. En paralelo, el fenómeno también afectó al área metropolitana, particularmente en San Miguel de Tucumán y en distintos puntos del Gran San Miguel.
En la capital provincial, el agua acumulada generó complicaciones en calles y barrios de zonas bajas. Uno de los puntos más afectados fue la avenida Jujuy, donde el drenaje urbano resultó insuficiente frente a la intensidad de las precipitaciones. En otros sectores, como la calle Buenos Aires al 4.000, varios vehículos quedaron prácticamente atrapados por el nivel del agua, con ruedas cubiertas y dificultades para circular.
El panorama fue similar en otros barrios de la ciudad, donde vecinos reportaron calles anegadas, dificultades en el tránsito y desbordes temporarios de desagües pluviales. Las imágenes que circularon por las redes sociales durante la jornada mostraron autos detenidos, motocicletas intentando avanzar entre el agua y peatones buscando rutas alternativas para desplazarse.
La situación también generó preocupación en torno a los principales sistemas hídricos. En el caso del dique El Frontal, de Las Termas, las autoridades decidieron abrir compuertas para controlar el caudal del río Salí, una medida preventiva que puso en alerta a las poblaciones ribereñas aguas abajo. El aumento del volumen de agua en la cuenca obligó a reforzar el monitoreo para evitar crecidas bruscas que puedan afectar a comunidades cercanas.
El Cadillal
Otro de los puntos que concentra la atención de los especialistas es El Cadillal, ubicado a pocos kilómetros de la capital tucumana. Allí el seguimiento se realiza prácticamente minuto a minuto para evaluar la evolución del embalse y el comportamiento de los ríos que alimentan el sistema.
Alerta amarilla en Tucumán: ¿hasta cuándo seguirán las lluvias según el Servicio Meteorológico Nacional?Pero el caso que generó mayor preocupación fue el del dique Escaba. En medio del temporal, la sirena del embalse sonó alrededor de las 14 para anunciar la apertura de compuertas superiores y la liberación controlada de agua con el intentando evitar que el nivel del lago supere los límites de seguridad.
Según explicó el ministro de Obras Públicas de la provincia, Marcelo Nazur, el dique llegó a una situación límite debido al enorme caudal que ingresaba al embalse. En un momento, el aporte de agua alcanzó aproximadamente los 500 metros cúbicos por segundo, aunque posteriormente descendió a 450 m³ por segundo, mientras que la erogación del dique se mantenía en torno a 100 m³ por segundo.
“El monitoreo es permanente y cada hora tenemos informes sobre cómo evoluciona la situación”, señaló el funcionario al explicar que la presión sobre la represa depende directamente de la intensidad de las lluvias en la cuenca que alimenta el embalse.
El fenómeno meteorológico no se limita únicamente a Tucumán. Los servicios climáticos advierten que el sistema de tormentas que afecta a la región también impacta en provincias vecinas como Salta y Catamarca, lo que podría generar nuevas precipitaciones en las cuencas altas de los ríos que desembocan en territorio tucumano.
Alerta en el sur provincial: el Gobierno asiste a las zonas afectadas por las lluviasPor esa razón, el pronóstico no trae alivio inmediato. Las previsiones meteorológicas indican que las lluvias podrían continuar en las próximas horas e incluso durante los próximos días, lo que mantiene en alerta a los organismos de emergencia.
Mientras tanto, los equipos provinciales de obras públicas, defensa civil y recursos hídricos siguen trabajando en coordinación con municipios y comunas para evaluar la situación de los ríos, los diques y las zonas urbanas más vulnerables.