Marzo de 2024. Rosario. En cuestión de pocas horas cuatro personas (dos taxistas, un colectivero, el empleado de una estación de servicio) son impiadosamente acribilladas. No hay vínculos entre ellos, tampoco móviles que justifiquen los crímenes. Lo que surge, a modo de explicación, tiene un nombre hasta ese momento inusual en el país: narcoterrorismo. Cuatro víctimas elegidas al azar con el único fin de generar pánico entre la población. Y el éxito es total, porque la ciudad se autoimpone un toque de queda. Hay miedo.
¿Quiénes apretaron esos gatillos? ¿Quién y cómo los mandó? Y sobre todo, ¿por qué? Germán de los Santos va respondiendo esas preguntas a medida que avanza “Niños sicarios y otras historias del negocio narco”, una crónica periodística trepidante que pone el ojo en los chicos convertidos en soldaditos del narco para profundizar, a partir de allí, en la realidad social, política, económica e institucional de una Rosario que el autor disecciona quirúrgicamente.
Tercer libro
Es el tercer libro de De los Santos focalizado en el fenómeno narco, sucesor de “Los Monos” y “Rosario” (en coautoría con Hernán Lascano), conformado en este caso por 25 capítulos en los que va hilvanando historias, personajes, hechos, declaraciones, entretelones. No deja de ser una sucesión apabullante de datos, cuyas piezas reunidas dan cuenta de lo complejo de este entramado en el que los Poderes del Estado y las bandas criminales conviven en una frontera peligrosamente porosa.
Steve Carell en “la nueva Ted Lasso”Y están, claro, los sicarios de los que habla el título. Adolescentes que son víctimas y victimarios, condenados por un Estado ausente a sobrevivir en la marginalidad y descartados por los propios narcos una vez que los usan -como en este caso- para matar gente al azar y generar el caos. Con su reconocida valentía, De los Santos investiga y publica. Puro y necesario periodismo.