Pasaron varios días del empate agónico en San Juan, pero en San Martín todavía hay un nombre que sigue dando vueltas en cada charla, en cada análisis y en cada recuerdo de esa noche áspera: Jorge Juárez. El mediocampista, que apareció a los 98 minutos para empujar el 1-1 frente al “Santo” sanjuanino, se convirtió en el hombre del momento en La Ciudadela. No sólo por haber firmado un gol que evitó la derrota, sino porque en esa jugada final condensó muchas cosas a la vez: oportunismo, lectura, sacrificio, pertenencia y una historia personal atravesada por la espera. En un equipo que todavía busca su mejor versión, Juárez encontró la manera de meterse de lleno en escena.

Su aparición, de hecho, no tuvo nada de improvisada. Hubo intuición, pero también lectura de la jugada y capacidad para interpretar el desorden del área en una acción límite. “La jugada viene de un córner que yo iba a patear. Cuando veo que llega ‘Caco’ García para ejecutarlo, me ubico en el primer palo, pero ya había gente designada para ir ahí, así que me moví al segundo palo”, relató Juárez en diálogo con LA GACETA. Ese detalle, mínimo en apariencia, terminó siendo decisivo. “Mi marcador me perdió en ese movimiento y por eso quedé solo al final del área”, agregó Juárez, que entendió antes que nadie dónde podía abrirse la última ventana de la noche.

Lo que vino después fue una explosión emocional difícil de ordenar. No hubo tiempo para pensar en un festejo preparado ni en una imagen soñada. El gol lo arrastró todo. “Fue una alegría tremenda. No me entraba tanta felicidad en el cuerpo y no me dio tiempo ni a festejarlo como me lo imaginaba”, confesó el volante, que explicó hacia dónde fue ese primer impulso. “Solamente corrí a abrazar a mis compañeros, que son los que están día a día y saben del esfuerzo y la dedicación que le meto”, sostuvo.

Para Juárez, además, no se trató de un gol más. Su dimensión fue mucho más profunda, casi íntima. En cada palabra aparece el peso de un recorrido largo, de una búsqueda personal que ahora empieza a devolverle escenas soñadas. “Significa muchísimo por todo el sacrificio que hice. Hoy eso está dando sus frutos”, aseguró.

Volver a Tucumán y hacerlo para vestir la camiseta de San Martín ya tenía una carga especial; convertir su primer gol con esos colores elevó todavía más ese momento. “Volver a mi provincia, a un club tan grande como San Martín, y poder convertir mi primer gol con esta camiseta es un sueño cumplido; uno de tantos”, dijo.

Ese costado más sensible también se multiplicó puertas adentro de su familia. El gol, por lo inesperado del desenlace y por cómo se dio la transmisión, tardó unos minutos más en ser comprendido del otro lado. Juárez contó que al principio en su casa reinó la confusión. “Están muy felices. Al principio no entendían si era verdad o no, ya que no se vio en la transmisión del partido”, reveló. Pero una vez que la noticia se confirmó, todo cambió. “Después se enteraron por las redes sociales de que yo había sido el autor del gol y, bueno, fue una felicidad absoluta”, expresó.

Más allá de lo emotivo, Juárez también fue claro al momento de analizar lo que dejó el partido. No esquivó las dificultades ni cayó en la comodidad de explicar todo a partir del empate sobre la hora. “Fue un partido muy trabado, pero durante el torneo nos vamos a encontrar con muchos partidos así. Hay que trabajarlos y lo más importante es siempre sumar”, analizó.

Lo que se viene

En ese análisis también apareció una mirada madura sobre el momento colectivo. Juárez no ocultó que San Martín todavía está en etapa de construcción. “Es un equipo totalmente nuevo y tenemos que mejorar mucho, sin dudas”, admitió. Sin embargo, lejos de instalar una señal de alarma, eligió respaldarse en la confianza que le inspira el grupo. “Creo en el grupo, que se va a afianzar. Ya demostramos que podemos dar más y tenemos que hacerlo, porque este club así te lo exige”, remarcó.

Con el duelo del domingo en el horizonte, el autor del empate también dejó una idea que suena a hoja de ruta para lo que viene. “Hay que sostener lo que venimos haciendo y trabajando, porque las cosas van a salir. Me voy sintiendo cada vez mejor. Tenemos una gran competencia dentro del plantel, con muy buenos jugadores, y quizás por eso no estoy sumando más minutos”, señaló. Pero lejos de mostrarse resignado, dejó en claro cómo piensa pelear por su lugar. “Con trabajo sé que me puedo ganar un lugar”, concluyó.