“El crecimiento del tráfico de marihuana en el NOA se generó por la falta de investigación contra las grandes estructuras que desarrollan esta actividad ilícita”, sostuvo el penalista Rodrigo Saab. “Se está atacando a los consumidores, en vez de perseguir a las organizaciones que realizan esta actividad ilícita o que financian la producción”, añadió.

Patricio Char, abogado especialista en materia de derecho cannábico, opinó: “Creo que el tráfico es el mismo. Lo que se incrementó es el número de secuestros, lo que evidencia una decisión política de combatir el tráfico, lo cual es positivo”. “Pero también hay que tener en cuenta que en las estadísticas también aparece cannabis que fue decomisado a personas autorizadas a cultivar”, agregó en una entrevista con LA GACETA.

“Este crecimiento en el NOA se explica por una combinación de factores: una demanda sostenida, dificultades económicas que amplían la vulnerabilidad social y la ubicación estratégica del norte argentino como zona de tránsito”, sostuvo la penalista Paula Morales Soria.

“En ese contexto, es importante destacar que en Tucumán, a partir de la implementación de políticas criminales específicas, se logró un mayor control y abordaje del fenómeno a nivel local. Se trata, en definitiva, de una problemática compleja que requiere un trabajo integral y sostenido, con prevención, contención social y una respuesta coordinada del Estado en sus distintos niveles”, finalizó.