El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo de 2026, que finalmente llegó al 3,4% y se convirtió en el dato mensual más alto en lo que va del año, en línea con las advertencias previas del ministro de Economía, Luis Caputo.
La inflación acumula un alza de 9,4% en el año
El número confirmó las previsiones tanto del sector privado como del propio Gobierno, que ya había anticipado un repunte inflacionario tras el 2,9% registrado en febrero. Con este resultado, el primer trimestre del año cerró con una aceleración que puso en tensión las metas oficiales.
Entre los principales factores que impulsaron la suba se destacaron educación —con fuertes aumentos por el inicio del ciclo lectivo—, los combustibles, afectados por el encarecimiento internacional del petróleo, y distintos componentes de la canasta básica.
El contexto internacional también jugó su parte. La persistencia del conflicto en Medio Oriente volvió a presionar sobre los precios de la energía, complicando el sendero de desaceleración que buscaba consolidar el Gobierno.
Las estimaciones privadas habían anticipado este escenario. Consultoras como C&T, Orlando Ferreres, Eco Go, LCG y Analytica coincidían en ubicar la inflación de marzo en torno al 3%, con matices: mientras algunas destacaban una desaceleración en alimentos, otras advertían que los precios regulados y los combustibles seguían actuando como motores de la inflación.
Por su parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central había proyectado un IPC cercano al 3% para marzo, con una inflación núcleo levemente por debajo. Aun así, el informe sostenía que, hacia los próximos meses, la dinámica inflacionaria tendería a moderarse gradualmente.
Según esas proyecciones, abril se ubicaría en torno al 2,6% y mayo cerca del 2,3%, con una desaceleración progresiva hacia el invierno y la primavera, cuando los registros podrían perforar el 2% mensual.
Sin embargo, el dato de marzo dejó un arranque de año más complejo de lo previsto. El primer bimestre había acumulado un 5,9%, y con la cifra de marzo por encima del 3%, el trimestre quedó peligrosamente cerca de una porción significativa de la meta anual fijada por el Gobierno de Javier Milei.
En ese marco, las proyecciones del REM ubicaron la inflación de todo 2026 en torno al 29,1%, muy por encima del 10,1% contemplado en el Presupuesto. La tensión entre las expectativas del mercado y los objetivos oficiales volvió así a quedar expuesta en un dato que, lejos de consolidar la desaceleración, marcó un nuevo punto de alerta.