Una encuesta nacional sobre adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en Pequeñas y Medianas Empresas de la Argentina muestra que la adopción de IA ya no es un fenómeno marginal: el 42% de las PyMEs encuestadas utiliza al menos una tecnología de IA, con fuerte crecimiento entre 2024 y 2025. El sondeo fue realizado por el Centro de Políticas Públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), y Fundar, con el apoyo de la Fundación Observatorio PyME y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Entre otras conclusiones, el trabajo puntualiza que más de la mitad de estas empresas se encuentran en un estadio experimental de adopción: operan sin capacidades técnicas ni marcos de gobernanza definidos.
Alta exigencia
En un contexto económico de alta exigencia, la necesidad de optimizar procesos muchas veces choca con la falta de un entorno que facilite esta transición. “Si bien la IA es una herramienta fundamental para reducir ineficiencias y aumentar la productividad, hoy, las PyMEs operan a la defensiva. El desafío es brindarles asistencia técnica para traducir esa curiosidad inicial en una mejora genuina de la competitividad”, advierte Christian Haedo, Director Técnico-científico de la Fundación Observatorio PyME.
Casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas evalúa una reducción de personalLa encuesta evidencia que la implementación de herramientas de IA se relaciona positivamente con la infraestructura tecnológica previa de las empresas. Fernando Vargas, especialista senior de la División de Competitividad, Tecnología e Innovación del BID, destaca: “No hay adopción de IA exitosa sin una digitalización de base resuelta, como el uso de la nube o sistemas de gestión. El acompañamiento institucional es crucial para reducir el riesgo de innovar en las empresas chicas”.
La falta de experiencia interna y la escasez de personal calificado superan a la preocupación por los costos. Hernán Hocsman, Director de Operaciones de Hansen Technologies, aporta la experiencia directa del sector privado. “En la práctica, la barrera no son los costos, es el talento. La falta de personal calificado frena el desarrollo, y el verdadero obstáculo es integrar la IA en el núcleo productivo, evaluando sus resultados concretos”, puntualiza el investigador.