La Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó revisar la condena a prisión perpetua impuesta a Ema Hortensia Gómez, la ex policía acusada de participar en el crimen del juez de menores Héctor Agustín Aráoz, asesinado en Yerba Buena en 2004.

La causa investigó el homicidio del magistrado, quien fue asesinado de 10 disparos el 26 de noviembre de 2004 en su domicilio de Yerba Buena. El autor material de los disparos fue identificado como el policía Alejandro Darío Pérez, quien permaneció prófugo durante casi una década con pedido de captura internacional.

La hipótesis de la investigación sostuvo que entre el juez y Gómez existía un vínculo sentimental y que, en medio de una discusión, Pérez habría cometido el asesinato.

La ex policía fue detenida y en 2011 recibió una condena de 13 años de prisión como partícipe primaria del delito de homicidio simple.

Sin embargo, tras una apelación, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán modificó la calificación legal y consideró que se trató de un homicidio calificado por ensañamiento. A partir de esa decisión se ordenó fijar una nueva pena.

En 2015, la Cámara Penal de la Provincia condenó a Gómez a prisión perpetua, revocó el beneficio de prisión domiciliaria y dispuso constatar su embarazo y garantizarle la atención necesaria.

La defensa volvió a apelar y el planteo llegó hasta la Corte Suprema de la Nación. Los ministros Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti resolvieron hacer lugar al recurso y devolver el expediente para que se realice una revisión amplia de la sentencia.

“Que, respecto del agravio planteado por la parte recurrente contra la decisión que modificó la calificación del homicidio simple por la de agravado por ensañamiento, resulta aplicable, en lo pertinente, lo decidido por el Tribunal en el expediente ‘Casal’ (Fallos: 328:3399), a cuyos fundamentos y conclusiones corresponde remitirse en razón de brevedad”, señalaron los jueces en el fallo.

La resolución agrega: “Por ello, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario con el alcance referido en el párrafo precedente y se deja sin efecto la sentencia apelada. Remítanse los autos al tribunal de origen a efectos de que, por quien corresponda, de acuerdo con los lineamientos de este fallo, se proceda a la revisión de la sentencia”.

En paralelo, el otro condenado por el crimen, Alejandro Darío Pérez, fue detenido en 2025 luego de haber permanecido prófugo durante casi 10 años.

Pérez, de 53 años, había sido condenado en 2015 como coautor del asesinato del juez Aráoz, pero logró escapar antes de escuchar el veredicto. Permaneció desaparecido durante una década hasta que en 2024 el Ministerio Público activó nuevamente la orden de captura. Finalmente, fue localizado y detenido en 2025 en la localidad de Lules.