“Existe una enorme contradicción entre lo que realmente surge de la causa y la simplificación que después se intenta instalar públicamente. Las propias actuaciones y publicaciones hablan de narcotráfico, de múltiples participantes, de personas poderosas, de identidades falsas, de conexiones internacionales y hasta de personas vinculadas a organizaciones criminales pesadas. Sin embargo, públicamente todo termina reducido exclusivamente a Felipe Sosa”, sostuvo Marcelo Cosiansi, defensor del “Militar”, el único acusado del femicidio de Érika Antonella Álvarez.
Según el profesional, está es una investigación extremadamente compleja, con hipótesis cambiantes, declaraciones contradictorias y líneas investigativas que parecen haberse debilitado con el tiempo. “No guardamos silencio por falta de trabajo ni por desinterés. Muchas veces optó por no responder públicamente por respeto a la memoria de Érika y a su familia. Además, entendemos que una investigación seria debe construirse en el expediente y en las audiencias, no únicamente desde versiones parciales, filtraciones o declaraciones públicas”, sostuvo.
“Cabeza Blanca”
A Cosiansi le resultó sospechoso que los investigadores no hayan seguido la línea de Luis Carlos “Cabeza Blanca” da Rocha, el poderoso narco brasileño que está detenido en su país natal. “Fue la familia de Érika la que introdujo ese nombre en el expediente. Entonces, la pregunta es inevitable: si las propias actuaciones, publicaciones y relatos familiares describen vínculos con una persona presentada como un narcotraficante internacional extremadamente poderoso, con identidades falsas y conexiones internacionales, ¿por qué hoy esa línea aparece prácticamente minimizada?”, indicó en una entrevista con LA GACETA.
Caso Érika: los reveladores datos hallados en el celular de Justina Gordillo“La defensa no está imputando responsabilidades. Lo que sí señala es que resulta llamativo que la propia investigación hable de estructuras narco complejas, de personas poderosas y de múltiples participantes, pero luego toda la construcción pública termine apuntando exclusivamente a Sosa. Incluso las propias notas periodísticas sostienen que “son pocos los que asesinan a la pareja de un narco sin autorización”, agregó.
Caso Érika: “Sosa está encubriendo a gente más poderosa que él y por eso no quiere hablar”Cosiansi reconoció que tanto la defensa y el propio imputado tienen temor. “Estamos hablando de una causa donde las propias declaraciones y publicaciones mencionan narcotráfico internacional, personas extremadamente poderosas y hasta un supuesto narco brasileño condenado a décadas de prisión. Además, esta defensa representa justamente a la persona acusada de haber matado a quien públicamente era presentada como la pareja o el entorno cercano de ese supuesto narcotraficante. Entonces es lógico actuar con extrema cautela”, señaló el abogado.