Los salarios registrados volvieron a quedar rezagados frente a la inflación durante marzo. Según el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los sueldos formales crecieron 3% respecto de febrero, por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo período avanzó 3,4 por ciento.

El desempeño fue dispar entre los distintos segmentos del mercado laboral. El sector público encabezó las mejoras mensuales, con una suba del 5%, mientras que el sector privado registrado mostró un incremento de 2,1 por ciento. En tanto, el sector privado informal registró una mejora del 4,7%, aunque el organismo aclaró que ese indicador tiene un rezago estadístico de cinco meses y corresponde a septiembre de 2025.

En la comparación interanual, el índice general de salarios mostró un aumento de 28,1%, también por debajo de la inflación acumulada de 32,6 por ciento. Dentro de ese universo, el sector privado registrado avanzó 27,5% y el público, 29,6 por ciento.

Los trabajadores informales, en cambio, encabezaron las mejoras interanuales con un incremento de 74,4%, aunque ese dato debe contrastarse con el 31,8% anual correspondiente a septiembre del año pasado.

Durante marzo, los salarios del sector público nacional crecieron 5,8% en comparación con febrero. En el caso de las provincias, la suba mensual fue de 4,7 por ciento.

En términos interanuales, el índice salarial nacional mostró una mejora de 24,4%, mientras que el provincial avanzó 31,8 por ciento. A su vez, desde diciembre del año pasado, el aumento acumulado alcanza el 8,6% en el ámbito nacional y el 9,7% en el provincial.

Los datos del Indec también reflejaron que las remuneraciones registradas, tanto públicas como privadas, quedaron por debajo de la inflación acumulada en el primer trimestre de 2026. El salario formal subió 7% entre enero y marzo, frente a una inflación acumulada de 9,4 por ciento.

Desde Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que el salario privado registrado “perdió 1,3% de poder de compra en marzo”. Además, advirtieron que “en los últimos doce meses, la caída acumula 3,9% y respecto del promedio de 2023, el deterioro es de 5,7% y de 8% frente a la media 2020-2023”.

La consultora Econviews también remarcó que marzo marcó “otra caída de salarios reales privados”. Según el análisis de la firma, “el índice de salarios Indec subió 2,1% mensual para los asalariados privados, frente a una inflación del 3,4%. Es el séptimo mes consecutivo de caída en términos reales”. En contraste, destacaron que “el sector público sí tuvo una mejora de 5% mensual en promedio”.

Se desaceleran las expectativas salariales

En paralelo, las remuneraciones pretendidas por quienes buscan empleo también mostraron señales de desaceleración durante abril.

De acuerdo con el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, el salario promedio solicitado por los argentinos se ubicó en $1.784.840 brutos mensuales, lo que implicó una baja de 0,09% respecto de marzo y volvió a quedar por debajo de la inflación estimada para ese período.

El relevamiento profundiza una tendencia que comenzó a observarse hacia fines de 2025: las expectativas salariales crecieron cada vez menos y, en algunos casos, incluso retrocedieron en términos nominales. Para los analistas, esto refleja una moderación en las aspiraciones de ingresos dentro del mercado laboral.

En los últimos 12 meses, las remuneraciones pretendidas aumentaron 13,44%, muy por debajo de la inflación interanual de 32,4 por ciento.

El estudio también exhibió fuertes diferencias según el nivel de experiencia. Un postulante junior solicita en promedio $1.354.695 brutos mensuales. Para posiciones semi senior y senior, la cifra asciende a $1.814.084, mientras que en cargos de jefe o supervisor alcanza los $2.407.033.

De esta manera, la brecha entre los salarios pretendidos en posiciones iniciales y jerárquicas supera el millón de pesos mensuales, una distancia que continúa marcando diferencias dentro del mercado laboral formal.

La evolución reciente tampoco fue homogénea entre los distintos segmentos. Las posiciones junior mostraron una suba mensual de 1,87%, mientras que los puestos semi senior y senior crecieron 1,42 por ciento. En cambio, los cargos jerárquicos, como jefe y supervisor, registraron una caída de 7,30 por ciento.

Según especialistas citados en el informe, este comportamiento podría responder a una mayor cautela en los segmentos de mayor jerarquía, donde los procesos de contratación suelen extenderse más y los salarios son más elevados. En contraste, los niveles iniciales e intermedios todavía mantienen un mayor dinamismo en las búsquedas y en la actualización de las expectativas salariales.