“Es necesario informar sobre lo acontecido en relación con las variables meteorológicas de mayor relevancia para el cultivo y se discute sobre su impacto en el crecimiento y desarrollo de los cañaverales”, dice el informe presentado por el técnicos de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Famaillá del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
• Se analizaron las variables agrometeorológicas de la serie 1967–2025 que influyen en el crecimiento y desarrollo del cañaveral en el Observatorio Agrometeorológico de la EEA Famaillá (INTA), mediante el uso de la distribución empírica de frecuencias. En abril de 2026 se registró una temperatura máxima promedio de 25,4° C, considerada normal según la estadística descriptiva, mientras que la temperatura mínima promedio fue de 16,3° C, valor superior a lo normal. La amplitud térmica alcanzó los 27,9° C.
• La precipitación acumulada mensual fue de 140 mm, valor que se ubica dentro de los rangos normales para la temporada, cuya media histórica es de 101,4 mm.
• En cuanto a las condiciones edáficas, se observaron los campos del noreste y este de la provincia con buen drenaje. Durante la campaña estival 2025–2026, los suelos se saturaron rápidamente; sin embargo, en abril, el aumento de la evapotranspiración con respecto al mes anterior, la disminución de las precipitaciones y el adecuado drenaje del suelo permitieron que la humedad edáfica retornara a valores normales. Paralelamente, la napa freática descendió a profundidades inferiores a las habituales, lo que pone de manifiesto la marcada deficiencia hídrica con la que el suelo inició la presente campaña estival.
• La heliofanía efectiva -las horas de brillo solar- fue muy inferior a lo normal, con una reducción de 1,6 horas menos que la media histórica. Asimismo, la radiación solar global medida con piranógrafo en Langley por día (ly/día), como indicador de la intensidad lumínica disponible para la fotosíntesis, también se ubicó por debajo de lo normal, con un déficit de 40 ly/día. La menor disponibilidad de radiación fotosintéticamente activa redujo la tasa de asimilación del carbono y, en consecuencia, el ritmo de crecimiento del cañaveral. Por otro lado, para la fase de maduración, estas condiciones resultaron favorables ya que limitaron el crecimiento vegetativo y promovieron una acumulación más eficiente de sacarosa en los tallos.
Finalmente, los técnicos del INTA destacaron las consideraciones finales del informe, indicando que las condiciones meteorológicas del último mes favorecieron una aceleración marcada en la concentración de azúcares de los cañaverales de Tucumán, resultados que se vieron reflejados en el presente informe.
• Los niveles de Rendimiento Fabril Teórico (RFT) alcanzados en mayo muestran valores cercanos al promedio para la época. Durante el período abril-mayo, el RFT aumentó 2,8 puntos en promedio. Este incremento de un 39% es significativamente superior a un 25% que se registra históricamente para este mes.
• Los valores observados para las variedades evaluadas corresponden a su perfil madurativo habitual destacándose INTA CP 98-828, TUC 03-12, además de nuevos materiales precoces TUC 02-22 e INTA TUC 03-617. Los pesos de tallo promedio registrados son consistentes con los valores esperados para cada variedad.
• Los valores de rendimiento fabril evaluados indican que los cañaverales han superado el retraso madurativo observado en el mes de abril. El cese del crecimiento vegetativo, impulsado por una amplitud térmica adecuada, ha permitido alcanzar valores de RFT que garantizan un inicio de zafra con materia prima de calidad estándar y perspectivas favorables.
• El grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá continuará realizando el monitoreo del ciclo madurativo de los cañaverales. Los valores obtenidos en este informe son indicativos del estado de maduración en la provincia y permiten establecer comparaciones con campañas anteriores en fechas equivalentes.