Los productores de soja del NOA enfrentan, desde hace varias campañas, una importante presión de plagas y enfermedades que afectan al cultivo y, en especial, el problema de los ?picudos? que, en muchos casos, han determinado la pérdida total de plantas. A raíz de esto, Syngenta presentó a los sojeros tucumanos y del NOA un producto para el tratamiento de semillas y para el control de los picudos con un ?insecticida sistémico? a base de tiametoxam, que se le suman dos fungicidas de acción complementaria llamado ?Cruiser Plus?.

"Los picudos son insectos que cumplen su ciclo de vida asociado al cultivo de soja, tienen fase activa y fase latente, y están debajo del suelo durante casi todo el año. Su dinámica representa una seria complicación para su control. Emergen durante 90 días en forma continua, lo que obliga a tratar la semilla y hacer una gran cantidad de aplicaciones foliares de insecticidas para tratar de manejarlo", afirmó el doctor Jerson Guedes, docente e investigador de la Facultad de Santa María (Brasil), invitado por Syngenta para transmitir la experiencia que tuvieron en Brasil en el control de Sternechus subsignatus (Picudo grande).

Sobre las estrategias de control que se usaron en Brasil, Guedes sostuvo que los "curasemillas" fueron la primera gran herramienta para combatir adultos y proteger los tallos. Aclaró que el adulto que escapa del tratamiento de semilla debe ser controlado con pulverizaciones de insecticidas foliares sobre toda la planta. Otra estrategia fue la "rotación de cultivos", porque el adulto que emerge del suelo debe buscar plantas hospedantes (soja), y si no hay cerca mueren en pocos días porque necesita alimentarse para iniciar la fase reproductiva. Otra alternativa es la "labranza tradicional", ya que permite que las larvas y pupas (que presentan baja movilidad) queden expuestas a la acción del sol, a altas temperaturas y a la acción de los pájaros que se alimentan del insecto.