El jefe de abastecimiento de caña del ingenio Concepción, Diego Cagna, ponderó las condiciones meteorológicas, que beneficiaron a la caña de azúcar. "Este fue un buen año para la brotación y crecimiento de ese cultivo en nuestra región, ya que tuvimos un excelente comportamiento climatológico para realizar todas las labores culturales y controles de plagas y de enfermedades en el momento oportuno", dijo.
Agregó que durante la campaña pasada se dieron seca en primavera y exceso de lluvias en diciembre, lo que impidió trabajar. "En esta campaña, nos llovió hasta en primavera; con tiempo bueno alternado con precipitaciones, que ayudó a que se realice un buen plan de aplicaciones de herbicidas preemergentes y a que las cañas hayan brotado y crecido como corresponde", afirmó.
Precisó que, además, se pudo realizar aplicaciones para no tener problemas con gusanos como eslamopalpus y mocis, que provocan graves daños si no se los controla a tiempo. "Actualmente, las malezas problemáticas para la caña, como grama bermuda y tupulo, están bien controladas; con aplicaciones de dalapon y/o paraquat para la grama y de dicamba o fluroxipir con atraxina para el tupulo. En algunos casos realizamos aplicaciones de preside para controlar tupulo al cierre del cañaveral y que este no prospere", dijo.
El técnico indicó que hoy puede verse caña planta muy bien nacidas y cerradas y socas de muy buen porte y crecimiento debido al tiempo que permitió realizar todo lo planificado. "Algo clave para tener un cañaveral en condiciones es la rotación con soja; esto constituye la mejor herramienta para el control de malezas y ayuda mucho a bajar los costos de control de estas", puntualizó. Y agregó que con un manejo de un cañaveral después de una soja se solucionan muchos problemas, por lo que insistió en que se haga hincapié en el uso de este sistema de rotación en lotes problemáticos.