Viajar por las rutas tucumanas que atraviesan la zona de producción de granos genera algunos espectáculos que, según como se los mire, pueden transformarse en imágenes de terror, de preocupación y también hasta de optimismo.
En general, los caminos y rutas de la provincia están en buenas condiciones, sobre todo los tramos o trochas que tienen el pavimento nuevo o están recién reparadas, al igual que muchos caminos rurales bien mantenidos,.
Pero también están los otros caminos que presentan un estado bastante deplorable que todavía no solucionaron sus problemas, como sucede en los casos de la ruta que une La Cocha con Taco Ralo (RP 334), la ruta que va desde Alderete a Burruyacu (RP 304) y numerosos caminos rurales que, por las lluvias actuales, se tornaron intransitables.
Lo que hace bien a los ojos es que los cultivos, en general, están en buenas condiciones de crecimiento y desarrollo, por lo que las perspectivas de buenas cosechas son bastantes optimistas entre los productores y asesores que opinan a diario.
Sin embargo, están muy preocupados por el importante avance que está teniendo una plaga que vienen perjudicando, desde hace un buen tiempo atrás, a la producción de granos en diferentes cultivos y etapas en la que se encuentra. Lamentablemente poco y nada se está haciendo para hacerles frente en forma mancomunada y con resultados a corto y largo plazo.
En el caso de nuestra región NOA y en Tucumán, sobre todo en los límites con Santiago del Estero y Catamarca, los productores de granos vienen enfrentándose a las bandadas de palomas que, en forma creciente, aparecieron en forma inmanejable desde hace unos años atrás.
En cada comienzo y finalización de campaña que se desarrolla generan numerosos inconvenientes económicos, ecológicos y, en muchos casos, hasta de seguridad para quienes transitan las rutas y caminos y para quienes trabajan en los campos.
Sin herramientas
La aparición de grandes bandadas de palomas en las zonas productoras de grano está complicando a los productores, que no tienen herramientas ni conocimientos para solucionar este flagelo.-
Por ello, algunos productores ya empezaron a utilizar el término "plaga" para referirse a las palomas, por los importantes daños que están ocasionando estas bandadas de pájaros.
Es cierto que, en estos momentos, los problemas desaparecieron, ya que los lotes que fueron atacados en la etapa de nacimiento y salida de los ?cotiledones? fueron resembrados y hoy no se perciben los daños en los lotes atacados.
Sin embargo, la soja no es el único cultivo afectado. Porque también son afectados, en los momentos de precosecha, el sorgo y el girasol, que en este último caso no hay campos sembrados en nuestra provincia, pero es una plaga que afecta a otras provincias de manera preocupante.
Ante la gravedad del problema, la asociación que nuclea a los productores de girasol (Asagir) decidió plantear el tema y realizar algunas recomendaciones de manejo que puedan reducir el impacto.
Según dicha entidad, en tanto la madurez fisiológica del cultivo de esta campaña se acerca, es posible disminuir el daño potencial acortando el tiempo de exposición, es decir, adelantando la cosecha aceptando un mayor porcentaje de humedad en los granos y realizando un posterior secado, utilizando desecantes químicos o la combinación de ambas.
Defensa
Actualmente ya existen antecedentes de los problemas que ocasionan las palomas y ya se está trabajando e investigando al respeto. En este sentido, en 2010, el Senasa aprobó el registro de un producto químico en base al "antranilato de metilo" para uso como repelente para palomas en cultivos de sorgo y girasol en maduración. En la región, los técnicos vinculados a la producción de granos como el INTA, la Eeaoc y los Grupo CREA están en una línea de investigación para mitigar los efectos de esta plaga.
Se sabe que disminuir los recursos disponibles para las aves, eliminación de atractivos para nidificación y/o dormidero, podrían tener, potencialmente, un efecto de disminución en las poblaciones. De esta manera, el control de la reproducción es una de las alternativas que se ha comenzado a explorar.
La alternativa química para control no está disponible en la Argentina, debido a la ausencia de productos registrados para control de aves (avicidas).
En algunos casos, ante la urgencia, se usó insecticidas mezclados con granos para elaborar cebos tóxicos, bajo la exclusiva responsabilidad de la persona que lo utiliza y aplica. Es por ello que el trabajo mancomunado y bajo una base científica apropiada es indispensable para lograr un manejo eficiente de esta nueva plaga.