La instalación de sistemas de riego presurizados en las áreas cultivadas de Mendoza avanza lentamente. Se estima que sólo el 15% de las hectáreas cultivadas utilizan este tipo de sistemas, tanto para ahorrar agua como para mejorar las producciones vitivinícolas, hortícolas y frutícolas. El porcentaje restante de estos cultivos continúa usando el riego a manto, por surcos.
El ingeniero José Morabito, responsable del Programa de Riego y Drenaje del Instituto Nacional del Agua (INA), explicó que el último relevamiento estadístico sobre riego por goteo en Mendoza se realizó en 2002. "En ese año, el 10% de las hectáreas cultivadas usaban sistemas de riego tecnificados. Luego, en 2008 se realizó otro censo nacional, sin embargo, no todas las provincias aportaron datos y por ese motivo el dato no es global", indicó. Morabito manifestó que hoy se calcula que alrededor del 15% de los cultivos provinciales está bajo sistemas de riego presurizados. "Tener ese porcentaje es importante pero no suficiente, ya que el agua no sobra", destacó.
Por otro lado, en la viticultura provincial y nacional es la producción agrícola que tiene el más alto porcentaje de riego por goteo. Estos sistemas se utilizan para darle diferentes caracteres a la uva, con la que finalmente se utilizará para la elaboración del vino.