Durante el cierre del "IX Congreso de la Sociedad Internacional de Viveristas Cítricos" que se realizó en Tucumán, y que se difundió profusamente en LA GACETA Rural de la semana pasada, se rindió homenaje a los hombres del sector que forjaron esta actividad hasta llevarla a constituirse en la principal zona productora e industrializadora de limones del mundo.
Los momentos de emoción se vivieron al recordar los primeros tiempos de la actividad, a quienes fueron sus pioneros y ya no están, y también durante el reconocimiento al gran esfuerzo realizado por todos para poner a Tucumán en un sitio privilegiado.
Al cumplirse 40 años de la primera exportación de limones, Soledad Ardiles de Stein comentó que la idea de exportar surgió de su esposo, el ingeniero Enrique Stein, que falleció sin concretar sus anhelos. Fue productor de caña de azúcar y de citrus y un importante viverista de la provincia que producía plantan de citrus injertadas en pie resistente a la enfermedad de la tristeza, que había asolado a las quintas de naranja.
Desde muy pequeño Enrique tuvo contacto con el exterior, ya que era hijo de inmigrantes suizos y alemanes que trabajaban como proveedores marítimos en el puerto de Buenos Aires. Probablemente, estas vivencias hicieron que vislumbrara como posibilidad el envío de fruta cítrica desde Tucumán a los mercados del exterior. También bregaba para que nuestra provincia saliera del monocultivo de la caña de azúcar.
Relatos
"Al fallecer Enrique, avanzan con la idea de exportar los técnicos de la Estación Experimental José Luis Foguet -uno de los homenajeados- y Salvador Campo, que me invitan a realizar un convenio con esa institución para concretar el sueño de la exportación. En el empaque la Experimental, con el asesoramiento técnico de Foguet y Campo, más el trabajo de dos expertos en manejo de melones para exportación, los hermanos José y Francisco Sánchez, y con el apoyo del exportador Roberto Stein, hermano de Enrique, se concreta en junio de 1971 el primer envío de limones a Francia", relató la viuda de Stein.
Muchos fueron los que participaron en este trascendental hecho. Por eso, la ATC entregó recordatorios a Foguet y a Campo (técnicos de la Estación Experimental Agrícola de Tucumán, así se llamaba entonces); a Sánchez (experto en empaque); a Soledad Ardiles de Stein (por la empresa Monte Bello SRL, que proveía la fruta y era la firma exportadora) y Manuel Ruiz (capataz de Monte Bello SRL).
Por otro lado, Campo comentó que en el transcurso del cierre del "IX Congreso de Viveristas Cítricos", Paco Llatser, presidente de la Sociedad Internacional de Viveristas de Cítricos, recordó que los conquistadores españoles, luego de descubrir América, se llevaban todo lo que podían.
"Pero olvidó señalar que nos dejaron a nosotros, sus descendientes directos, la herencia que mantenemos viva, que es algún coraje conquistador. Ese pequeño fuego nos impulsó hace 40 años a la empresa de conquistar Europa con nuestros limones en contraestación", señaló Campo. En 1970 se concretó en la Estación Experimental de Tucumán la instalación de un empaque de frutas cítricas con todos los tratamientos indispensables a fin de lograr que lo allí procesado pudiera tener un largo y desconocido viaje, "invirtiendo la ruta de los conquistadores", remarcó Campo.
"Por primera vez en estos lares se empleó la caja de cartón telescópica para acondicionar las frutas para su transporte. Se enviaron en total 13.823 cajas de limones Génova y Eureka, más algunas cantidades no significativas de naranjas y de pomelos", apuntó.
La exportación que había comenzado en junio de 1971 finalizó el 28 de septiembre, llegando a destino en buenas condiciones de calidad y con muy bajos porcentajes de averías. "Este emprendimiento fue un ejemplo de lo que se puede lograr con la acción conjunta de una empresa privada y el Estado, en este caso representado por la Estación Experimental", dijo Campo.
"Lamentablemente, el ingeniero Stein, con quien iniciamos el proyecto, falleció en 1969, pero su esposa tomó la posta junto con el hermano de su esposo. La marca elegida para caracterizar las cajas fue Citrustein, en memoria de Enrique", recalcó Campo.
Voluntad inquebrantable
Participaron también en este grupo quijotesco, los hermanos José (Pepe) -ya fallecido- y Francisco (Paco) Sánchez Sirven, españoles radicados en la Argentina, que tenían experiencia como exportadores de melones y buenos contactos en Europa.
Según Campo, a pesar de las limitaciones que existían en ese momento debían seguir manteniendo una inquebrantable voluntad exportadora, al entender que era el complemento de la incipiente industria cítrica limonera que se había iniciado en Tucumán
Con el correr de los años, con las lógicas variaciones de los mercados se está promediando las 300.000 toneladas anuales de exportación, distribuyéndolas en 57 países, como corolario de una visión casi quimérica de un grupo de técnicos y productores citrícolas de Tucumán.
"Con orgullo podemos decir que partiendo de aquellas primeras 13.823 cajas de limón de 1971, en estos 40 años de exportación continuada se han superado los 300 millones cajas, situando a Tucumán dentro de los primeros exportadores mundiales de limón y el mayor en el hemisferio sur", concluyó Campo.
Durante el cierre del encuentro también se entregaron distinciones a Chester Roistacher, investigador de la Universidad de California Riverside durante más de 30 años, quien fue uno de los investigadores que desarrollo las técnicas que se usan actualmente para la eliminación de las enfermedades a virus y viroides de los cítricos (micro injerto de ápices caulinares), y a la Asociación de Viveristas de Cítricos de la Región del NEA, como la primera asociación de viveristas de cítricos del país que se formó el 15 de junio de 2000.