Un aspecto de gran importancia que se debe evaluar, frente a la ocurrencia de heladas, es el efecto de las mismas sobre los "lotes semilleros".
Las "yemas" de la caña de azúcar también resultan afectadas en forma variable según la severidad de la helada, la variedad implantada, el estado de crecimiento del lote, el vuelco, entre otros aspectos.
En general, durante la recorrida realizada por los técnicos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán se observó un daño importante en las yemas, lo que significa, en muchos casos, la pérdida de la calidad como "caña semilla".
Las situaciones observadas van desde daños en unas pocas yemas (apicales), hasta daños de yemas en más de la mitad del tallo o en el tallo completo.
Estas dos últimas situaciones fueron las más frecuentes de observar en la mayoría de los sitios evaluados.
Procedimientos
De cualquier forma, como la situación de cada lote es particular, se sugiere llevar adelante las siguientes recomendaciones:
A) Se debe revisar cuidadosamente la caña que se desea utilizar como semilla, controlando el estado de las yemas a lo largo del tallo.
B) Hay que observar si las yemas, desde las apicales hacia abajo, se encuentran "necrosadas" (color marrón oscuro) y/o "flácidas". Estas yemas están muertas o son de dudosa brotación.
C) En caso de que sólo las yemas apicales presenten este estado, hay que eliminar toda la porción del tallo afectada (no plante la caña dejando esta porción, porque afectará la brotación de las otras yemas).
En este caso, coloque en los surcos una cantidad de semilla mayor que la habitual, para subsanar posibles fallas en la brotación.
D) Si son muchas las yemas del tallo que están dañadas o en dudosas condiciones, no utilice este cañaveral como caña semilla. La plantación es una operación muy costosa y se debe garantizar la capacidad de brotación del material que se emplea en la misma.
E) Recuerde que cada lote es una situación particular. La ubicación del lote, el estado de crecimiento del cañaveral, las variedades implantadas, etc. modifican el grado de afección por las heladas.
Por lo tanto, nada reemplaza al monitoreo cuidadoso de cada situación para tomar la decisión más acertada.
F) La caña que está caída sufre, en mayor medida, los efectos de las heladas, ya que las temperaturas a nivel del suelo son más bajas. En este caso, las yemas que quedan en contacto con la superficie del suelo resultan ser las más afectadas.
G) Recuerde que el efecto de las horas de frío es acumulativo.
Por lo tanto, cada nueva helada modifica y agrava la situación de su cañaveral.
Ante esta situación, la evaluación de cada lote deberá hacerla en el momento que decida cortar la caña para plantar.
H) Por sobre todo actúe con prudente. Extreme los controles sobre la calidad de las yemas que empleará en las plantaciones. No arriesgue su inversión implantando caña semilla dañada.