Para mejorar la calidad de la materia prima favoreciendo una mayor recuperación de azúcar, es necesario realizar un "despuntado" más severo en la cosecha de cañaverales afectados por heladas.

Esto se explica por la mayor sensibilidad y exposición al frío de la porción superior de los tallos, por lo que los mayores efectos negativos de las heladas se verifican allí.

Su eliminación, mediante un despuntado exigente, evita el procesamiento de materia prima con altos contenidos de impurezas y sustancias indeseables, que afectan la recuperación fabril de azúcar y generan un producto de baja calidad.

En general, el despuntado de caña helada puede significar la eliminación de 2, 4 y hasta 6 canutos adicionales al nivel convencional, si bien convendrá ajustarlo en cada situación de acuerdo a los daños observados.

Todos los esfuerzos que se realicen para optimizar la cosecha de los cañaverales afectados por heladas, al final de la zafra habrán evitado la pérdida de importantes cantidades de azúcar.

En resumen, se deben examinar los lotes después de la helada, reordenar la cosecha priorizando los lotes según el grado de daño producido por la helada, las sensibilidad de las variedades al deterioro post-helada, el estado del cañaveral y el nivel sacarino alcanzado antes de la helada.

No quemar ni estacionar la caña, despuntando y eliminando toda la porción del tallo afectada por las heladas, y respetar las asignaciones de los ingenios.