Lograr que los consumidores incrementen su dieta con frutas y hortalizas fue siempre un objetivo buscado por instituciones públicas y privadas, para convencer a los consumidores que con esta ingesta son beneficiados por las características digestivas y alimentarias excelentes que posen esas frutas y hortalizas. La horticultura en Tucumán, con una producción muy importante a nivel nacional, aporta cerca del 9% de la producción a nivel país, pero si miramos un poco la situación agroecológica de la provincia tenemos todavía un importante porcentaje para lograr crecer.
La actividad hortícola en la provincia es fuertemente minifundista y se basa en producciones "primicia" en diferentes zonas. Esto lo permiten las características agroecológicas o con el uso de cultivos forzados y de altos costos. La producción se destina, prácticamente en su totalidad, al consumo en fresco y el único valor agregado consiste, salvo contadas excepciones, en un empaque rudimentario y poco mecanizado, por lo que es mucho lo que se debe realizar para afianzarla como una actividad más rentable.
En cambio, la citricultura, en lo que respeta al limón, se encuentra muy afianzada en la exportación de fruta fresca y en la industrialización. El resto de la fruticultura debe acomodarse e insertarse no solo en el mercado local sino también nacional.
Es por ello que, para mejorar la situación de nuestra provincia en cuanto a producción de hortalizas y frutas, se debe aumentar su consumo en todos los niveles del mercado y, en ese afán, buscar todos los medios para que el consumidor obtenga toda la información necesaria sobre las bondades sanitarias que implica consumir dichos productos.
Aun así, los consumos en el mundo no aumentan a pesar de toda la información difundida. No hay dudas de que debe apuntarse a que el sector local, nacional y mundial deben trabajar más unidos y con mayor presupuesto destinado al marketing de frutas frescas y hortalizas, que podrían ayudar a aumentar el consumo de estos productos.
Marketing de consumo
Esto está sucediendo en Europa, donde Freshfel Europe, asociación que representa los intereses de la cadena de suministros de frutas frescas y hortalizas, mostró su preocupación ante los últimos resultados de la última "Comsuption Monitor", la cual reveló una baja alarmante del patrón de consumo de estos productos en casi toda Europa durante la última década. De acuerdo con lo reportado por la entidad, entre 2000 y 2010 el consumo de frutas frescas y hortalizas disminuyó en 100 gramos, cifra que equivale a una porción de estos alimentos per cápita al día.
Se deben generar sinergias innovadoras y cooperación en torno a las tendencias de consumo. Esta debe obtener el apoyo de todo el sector de frutas frescas y hortalizas, junto con el sector científico y de la salud. También con las autoridades públicas, que es lo que se debe hacer para lograr el objetivo de aumentar el consumo o por lo menos que no decaiga.
En nuestro país existen asociaciones de productores como "5 al día", que actúa como un foro integrado por representantes de los distintos quehaceres vinculados con la frutihorticultura, y expertos en nutrición, educadores y científicos. Se trata de un grupo interdisciplinario que fomenta la interacción entre diferentes ámbitos de la sociedad y propone el consumo de por lo menos cinco porciones diarias de frutas u hortalizas. Una dieta equilibrada, rica en vegetales, constituye uno de los pilares de una buena salud, y es el objetivo común de esta asociación.
Campaña
En la Argentina, y en especial Tucumán, hay una gran producción de frutas y hortalizas, pero el consumo en todas las provincias es bajo y no se cubren las recomendaciones de consumo diario que recomiendan los especialistas de la salud. Por eso, deben realizarse campañas educativas entre los consumidores, para difundir los beneficios de realizar una dieta que incluya porciones diarias de frutas u hortalizas, especialmente entre los más niños. Cuanto antes se inicien en una buena nutrición, mejor.
Difundir el mensaje de nutricionistas y médicos que recomiendan, a través de sus organizaciones, el consumo de frutas y hortalizas, es la mejor alternativa de prevención para la salud.
La idea es fomentar actividades relacionadas con la práctica de la huerta familiar y comunitaria, con un estilo de vida saludable.
Creemos que el consumo de frutas y hortalizas locales es una estrategia básica para enfrentar la emergencia social y alimentaria que los argentinos atraviesan y que, a la vez, fortalezca a una actividad productiva que genera recursos, pero sobre todo mano de obra a miles de personas.