Según la información recopilada del Informe de Mercado elaborado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) de marzo 2012, desde 2005 las importaciones de frutas de Rusia experimentaron un crecimiento constante y rápido, excepto durante 2009 como consecuencia directa de la crisis financiera.
El reporte apunta que las importaciones crecieron de 3,8 millones de toneladas en 2005 a 5,8 millones en 2011. Esta cifra representa un aumento de casi el 20% en valores y un aumento del 8% respecto del volumen desde 2010.
Según el USDA, los mayores proveedores de fruta a Rusia son Ecuador (plátanos), Polonia (manzanas), Turquía (cítricos, uvas y carozos), China (manzanas, cítricos, carozos), la Argentina (manzanas, peras y cítricos) y Chile (uvas).
Rusia es el mercado de exportación prioritario para los países del ex bloque soviético, para los productores europeos, turcos y del norte de África, debido a su proximidad territorial y a las relaciones de largo plazo con los compradores rusos.
Dependiente
Rusia no cultiva cítricos y, por lo tanto, es totalmente dependiente de las importaciones de naranjas, pomelos, mandarinas, limones y limas. En 2011, las importaciones de cítricos mostraron un crecimiento del 21% en valor y del 9% en volumen, lo cual fue todo un récord.
La demanda rusa de mandarinas, naranjas, pomelos y limas está creciendo, impulsada principalmente por la creciente popularidad y un gasto revitalizado de los consumidores.
Los principales proveedores de estas frutas son América del Sur, Turquía, Marruecos y Egipto para el mercado ruso occidental.
Sin embargo, también hay una importación de naranjas, limones y mandarinas estadounidenses que son enviadas al Lejano Oriente de Rusia, desarrollando un nicho de mercado que es relativamente estable.