Los factores climáticos condicionan el desempeño del cultivo en sus diferentes etapas de desarrollo. Las necesidades de agua en poroto oscilan entre 320 y 350 mm (uso consuntivo), según el clima. Los períodos críticos para el poroto son "prefloración", que puede mermar el rendimiento un 53%; "floración", un 71%; y el 35% durante la "formación de granos".
El estrés hídrico por un período prolongado puede afectar el rendimiento potencial, especialmente si ocurre en la fase de floración. En años de fuerte sequía, como la que ocurrió en la campaña 2012, hay que tener mucho cuidado, por lo que se deberían tener en cuenta algunas estrategias para el manejo del cultivo en estas condiciones:
Siembra según humedad
A) Lo tendrá que determinar el mismo productor en el momento de decidir la siembra. Se recomienda elegir lotes con buena cobertura (60%); en lo posible que el cultivo antecesor sea maíz.
B) Sembrar en fecha de siembra óptima, tratando de no realizar siembras tardías por el peligro de las heladas tempranas.
C) Acortar la distancia de siembra, según lo permita la variedad utilizada para lograr un rápido cerrado del cultivo.
D) Uso de variedades de ciclo corto, como son para el caso de poroto negro TUC 510 y JEO.
La Eeaoc ha inscripto un nuevo cultivar de poroto negro de ciclo precoz, TUC 300, con un ciclo de 76 días.
E) En lo posible, contar con genotipos con alta tolerancia a la sequía. Si bien existen cultivares que presentan tolerancia variable a la sequía dentro de los porotos negros, la Eeaoc está evaluando nuevos materiales introducidos desde el CIAT, a los efectos de poder identificar un material destacado.
F) Como consecuencia de la fuerte sequía y las heladas en junio, existen limitantes en cantidad y calidad de semillas de poroto, en especial de poroto negro.