La cosecha de soja para la campaña 2012/2013 de la Argentina sería de 53 millones de toneladas, por debajo de los 54 millones calculados previamente, debido a las lluvias que retrasan la siembra de la oleaginosa, señaló esta semana la revista Oil World. 

La cifra es inferior a los 56 millones de toneladas que había calculado en octubre, no obstante sigue siendo superior a los 40,5 millones de toneladas que estimó para la producción del ciclo 2011/2012.

Por otro lado, la publicación especializada en cereales y oleaginosas mantuvo su pronóstico para la cosecha de soja 2012/13 de Brasil en 81 millones de toneladas, que sería muy superior a los 66,8 millones que recolectó en la campaña 2011/12.

El clima adverso demoró la siembra de la soja en la Argentina en las últimas semanas, mientras que las condiciones climáticas para el trabajo rural fueron más favorables en Brasil, explicó Oil World.

Aunque en muchas partes (de la Argentina) la siembra de la soja se puede retrasar hasta enero y pese a que parte de la superficie pensada originalmente para maíz será dedicada a la oleaginosa, es posible que el área total de soja (2012/2013) sea muy inferior a los 19,7 millones de hectáreas previstos inicialmente, señaló Oil World.

El NOA es una de las zonas complicadas, según el informe, donde las lluvias todavía no aparecieron como deberían a esta altura del año, para comenzar a full la siembra de la oleaginosa. Sólo algunos lotes se sembraron y ya fueron afectados por la falta de lluvias.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó la semana anterior la producción de soja en 53 millones de toneladas, mientras que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mantuvo en diciembre su previsión para la cosecha argentina del grano en 55 millones de toneladas.

Los precios internacionales de la soja alcanzaron máximos históricos en septiembre, cuando una sequía arrasaba al cultivo en Estados Unidos.

Posteriormente, esos valores bajaron cuando los resultados de la cosecha de la oleaginosa del país del Norte fueron superiores a los esperados y analistas comenzaron a prever una abundante producción de Sudamérica.