El vicepresidente de la Bolsa de Cereales, Néstor Niell, sostuvo que "del balance de 2012 queda que la importante pérdida de cosecha fue algo negativo. Especialmente lo que se refiere a cosecha gruesa". "Se sintió más fuerte en la soja y el maíz (foto). En el caso de la soja cuesta mucho, y esto implicó una cosecha de cuarenta y pico de millones de toneladas contra los cincuenta y pico que se podía esperar", indicó el presidente de Intagro. Agregó que "hubo que reducir las exportaciones y una molienda que tuvo que bajarse a la luz de la poca existencia". En cuanto a lo productivo, dijo que no fue un año feliz. "Tuvimos un año con una sequía importante que mejoró a comienzos de 2012, pero terminó muy mal 2011. Esto fue compensado con un comportamiento de valores mundiales muy atractivos e interesantes, que algunos los productos lo tomaron y otros lo hicieron tardíamente. Hay mucha competencia entre exportación e industria; a veces hubo comportamiento de una demanda que, a pesar de caídas externas; no caía en función de una fuerte demanda y de las restricciones de productores que no vendían porque se habían quedado sin soja o porque no tenían mejores alternativas que quedarse con la soja en sus instalaciones".
Cerró un año con balance negativo para la agricultura argentina