Seguros para todos. Así podría llamarse el plan que tiene el Gobierno en 2013 para el mercado asegurador, luego de un año que no ahorró en cambios normativos ni en obligaciones para el sector. Con el fin de impulsar el negocio y en medio de una fuerte expectativa de la industria, las carteras de Economía y Agricultura, así como la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) y algunos legisladores oficialistas, preparan planes en casi todos los ramos, algunos de ellos con participación de las cámaras y empresas del sector.
Las propuestas van desde incentivos fiscales, para el segmento Vida y Retiro; apoyo estatal, para las pólizas multiriesgo agrícolas; la actualización de montos mínimos de Responsabilidad Civil (RC); y la ampliación de coberturas ya existentes, según informaron fuentes oficiales y referentes del sector.
Para ampliar el negocio del 2,73% del PBI actual al 5,07%, en 2020, la intención de las autoridades es generar propuestas que no puedan rechazarse, más que a instaurar pólizas obligatorias o compulsivas, que tengan un costo político para el Gobierno y económico para el sector productivo.
Las iniciativas incluyen ampliar la llamada póliza digital a todo el sistema que hoy funciona para el rubro automotor, convocar al Consejo Consultivo del Seguro y, a mediano plazo, crear coberturas de ART para trabajadores independientes, revelan las fuentes consultadas.
Otras ideas
El seguro multiriesgo agrícola obligatorio es otra de las ideas que rondan en el mercado desde hace años, y sobre el que podría haber novedades este año. Desde el Ministerio de Agricultura explican que no será obligatorio ni habrá subsidio directo a los productores, tal como se especuló.
La idea es que sea un proyecto autosustentable. Que los productores transfieran el riesgo a las compañías de seguros y que el Estado aparezca en la ayuda después que haya operado el seguro.
Añaden que es un esquema parecido al sistema español, en el que el Estado aparece cuando el sistema privado agotó sus posibilidades en la transferencia del riesgo.
La idea es que sea primero el productor quien tome la iniciativa y que quiera transferir el riesgo, y que, si no lo hizo, que no reclame luego al Gobierno una solución ante problemáticas de ese tipo. A diferencia del segmento vida, el sector necesita un impulso debido a la alta siniestralidad -alcanzó 95% y pérdidas por U$S 5.100 millones, en la campaña 2011/12, según los balances a junio de 2012. Además, el sector registró una baja en facturación, en términos reales. Según datos de la Federación Agraria, si bien casi 60% de las hectáreas sembradas están cubiertas, una minoría (5%) son coberturas multiriesgo (garantizan la rentabilidad), mientras que el resto son contra granizo. Además, sólo productores medianos y grandes (más de 500 ha) acceden a las pólizas.
La mira del Gobierno está en los llamados seguros multiriesgo. Esta cobertura se dispara cuando el rinde estimado a cosechar, luego de un siniestro, es inferior al rinde garantizado, explicó José Zambrana, presidente de DDN Central de Seguros. Se trata de la póliza más completa que está dejando de verse como un gasto general sino como parte de la inversión, del paquete tecnológico.
En las últimas décadas, los clásicos seguros por granizo se completaron con otros siniestros como vientos fuertes, heladas y falta de piso. Además, ya hay seguros de compra de insumos (para proveedores) y de resiembra, en caso que las bolsas con semillas no lleguen a destino, apuntó. Zambrana.