El diputado nacional Pablo Orsolini presentó un proyecto por el cual solicita al Gobierno nacional que, en el marco de una modificación de la actual Ley de Semillas que está en estudio, tenga en cuenta no avasallar un aspecto fundamental como es el Derecho al Uso Propio por parte de los pequeños y medianos productores agrícolas.

"El Gobierno prepara una nueva Ley de Semillas -existe un anteproyecto- que podría dejar a muchos de ellos afuera de un beneficio que tienen desde hace 40 años: el 'uso propio', una figura que permite, al agricultor que cosechó soja, guardarse una parte para usarla como semilla en la campaña siguiente, sin tener que pagar regalías a las semilleras o comprar una nueva bolsa para sembrar", explicó Orsolini al fundamentar el proyecto.

La Ley 20.247 -rige desde 1973- no restringe el uso propio. Y al hacer soja o trigo, dos cultivos cuyas semillas pueden reutilizarse sin tener que comprar todos los años una bolsa, como sí ocurre con maíz y girasol, el productor no está obligado a pagar regalías.

Bajo ese paraguas del uso propio, hubo productores que, en los últimos años, se abusaron del uso propio por más que sembraran miles de hectáreas. Pero todo esto está a punto de cambiar y la principal novedad es que, en su afán de corregir algo, el Gobierno impulsa una norma, tal vez la más importante del kirchnerismo en su relación con el campo desde que está en el poder, donde casi nadie se salvará de pagar regalías.

"En el anteproyecto -continuó Orsolini-, que podría llegar pronto al Congreso, se limita al máximo posible el uso propio. Según su artículo 32, no estará obligado a pagar regalías el agricultor exceptuado definido en otro artículo, el 2° inciso "K", y que esté inscripto en un registro de usuarios creado en el Instituto Nacional de Semillas (Inase), un organismo bajo la órbita del Ministerio de Agricultura.