La Selección trabajó hoy a puertas cerradas en Cidade de Galo. Más allá del hermetismo de la práctica matutina, último trabajo táctico fuerte antes del partido del sábado con Irán, se sabe que Sabella ensayó el 4-3-3, con Gago en la media cancha y los “cuatro fantásticos” en ataque. El ida y vuelta de Di María, obligado a colaborar en la recuperación de la pelota, fue uno de los puntos en los que más se fijó el entrenador. Los arqueros trabajaron aparte.
La llegada de Julio Grondona, que saludó a cada integrante del plantel y del cuerpo técnico, contribuyó a distender el clima. De todos modos, todas las fuentes cercanas al grupo indican que la relación con Sabella es la mejor.
Mañana habrá una práctica liviana en el Morumbí desde las 12.15. Antes, el entrenador enfrentará los micrófonos. Es una de las conferencias más esperadas, ya que seguramente hará alusión a los sistemas tácticos que emplea y al trato con sus futbolistas.