Brasil: ordenan la detención de un exministro de Bolsonaro y del exjefe de Policía de Brasilia
Es por la participación en el intento de golpe de estado.
Es por la participación en el intento de golpe de estado.
La medida tiene como objetivo reparar los daños ocasionados por la destrucción de espacio público del domingo pasado.
El expresidente de Brasil tuiteó desde el hospital de Orlando para dar a conocer su estado de salud. ¿Será deportado?
Con el control de los tres poderes del Estado, las autoridades buscan avanzar en la investigación. Apuntan al personal de seguridad y a Bolsonaro.
El embajador condenó los hechos de violencia vividos en Brasilia y reiteró su respaldo a Lula da Silva.
El objetivo del cónclave regional será que el resto de los países del bloque se pronuncien respecto a los hechos ocurridos en Brasil.
El ex presidente se encuentra en Estados Unidos.
El parlamentario compartió una carta para expresar su posición ante los ataques a los edificios de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del país vecino.
Hay más de 1.200 detenidos y decenas de heridos. Bolsonaro continúa en Estados Unidos.
EL ex mandatario sufre dolores abdominales y se encuentra en el hospital AdventHealth Celebration, informó O' Globo.
El hombre subió videos y fotos en su cuenta personal de Instagram durante el asalto al Congreso.
Las fuerzas de seguridad ejecutaron la orden que había impartido un juez del Tribunal Supremo de Brasil.
Ayer, miles de bolsonaristas avanzaron las barreras policiales y asaltaron en Brasilia el Congreso, el palacio presidencial y la corte suprema.
Ayer por la tarde, seguidores de Bolsonaron tomaron por la fuerza de las sedes del Congreso, del poder Ejecutivo y de la Corte Suprema.
Expresaron su solidaridad con Lula.
Las fuerzas de seguridad avanzaron entre la manifestación de los fanáticos de Jair Bolsonaro.
Simpatizantes del expresidente rompieron el vallado de la Policía Militar en Brasilia.
Lula decretó la intervención federal en Brasilia por los intentos golpistas
El Presidente expresó el apoyo a su par brasileño, Lula da Silva.
Los simpatizantes del expresidente entraron a los tres edificios de poder en Brasilia; él no aceptó la derrota y no fue a la asunción de Lula.