El libro de Taylor Swift hecho por fans que algunos de esos fans prefieren olvidar

Iba a ser una colección de sueños personales protagonizados por la artista, pero el plan de la publicación no salió como se esperaba. Un prólogo polémico de Tenenbaum sobre Swift frustró las expectativas que había despertado el proyecto en la Argentina.

El libro de Taylor Swift hecho por fans que algunos de esos fans prefieren olvidar
17 Abril 2024

En octubre del año pasado, en vísperas de la visita de Taylor Swift al país, la periodista bonaerense Paz Azcárate abrió una convocatoria para que swifties de la Argentina contaran sueños que tuvieron con la artista para un libro titulado “Ayer soñé con Taylor. Visiones, ensoñaciones y fantasías swifties”. Emocionados por la idea, los fans se sumaron de inmediato. En ese momento no imaginaron que su nombre quedaría atado de forma permanente a un retrato crítico de Swift. Y esta es la razón por la que trascendió la compilación de Azcárate y de José Bellas editada por Planeta, no por los sueños swifties, entre ellos los de algunas tucumanas. 

El mensaje que había enviado la periodista Paz para el reclutamiento de colaboradores-fanáticos explicaba que “el libro tendría un prólogo de una escritora reconocida”. Estas palabras hacían pensar en un homenaje a Taylor Swift como musa de episodios oníricos escrito, por ejemplo, por Mariana Enríquez, autora conocida por apreciar el arte de la cantante. Nadie vio el prólogo antes de su publicación. Y, sorpresivamente, el texto introductorio firmado por la filósofa Tamara Tenenbaum desarrolla una crítica tanto hacia Taylor Swift como hacia la música contemporánea, como si las nuevas generaciones estuvieran equivocadas respecto de la música que escuchan o no tuviesen las suficientes capacidades para consumir cosas de calidad. No es que Tenenbaum le haya quitado méritos a Swift, centro de un fenómeno de fascinación global, sino que simplemente consideró que, por fuera de su música, no había en ella nada más.

Tamara Tenenbaum causó indignación entre los swifties Tamara Tenenbaum causó indignación entre los swifties

“Me deprimen los traperos cuando hablan de que son todos amigos como si eso me tuviera que importar, que lo bueno de la escena es que se adoran como la familia Ingalls. Qué me importa si son todos amigos. Por mí que se quieran o que se quieran matar, me da exactamente igual. A mí lo que me conmueve, ya lo dije, es el talento. El talento y las canciones”, dice Tenenbaum. Y, si bien afirma que Taylor Swift posee ambas cosas, a continuación reflexiona: “es una estrella del siglo XX. Su personaje público, en el fondo, no tiene gusto a nada”.

La prologuista afirma que, a diferencia de Rihanna -y sin que ello represente un elogio-, Swift no tiene momentos emblemáticos en las redes sociales: “ni es rápida para tirar frases ingeniosas u originar memes. Lo único que la salva, como a muchas divas del siglo XX que en el fondo debían ser personas aburridísimas, es el halo de misterio que arma manteniéndose escondida. Taylor no es graciosa, ni carismática. No es una chica con la que me interese, por ejemplo, comer”. Según Tenenbaum, Swift representa a las personas que sienten con mucha intensidad, pero no sienten nada original.

“No tiene buenas anécdotas; no parece que le guste coger lo suficiente como para que me den ganas de escuchar sus historias; ni que sobre algún otro tema tenga algún deseo u opinión que podamos compartir. Sí me gustaría, en cambio, estar con ella en un estudio de grabación. Algo de esa magia en crudo se ve en el documental, pero la evidencia más grande está, por supuesto, en su obra: por más que tenga a los mejores productores y compositores de la escena a su servicio (tampoco hace falta negarlo: Taylor Swift no es Joni Mitchell), Taylor Swift es Taylor Swift, porque si Jack Antonoff pudiera inventar otra Taylor Swift ya lo hubiera hecho”, argumenta la escritora. Y agrega: “nunca soñé con Taylor, ni creo que lo haga, pero me gusta su manera de soñar, me identifico con ella. Fernando Pessoa escribió que tenía dentro de sí todos los sueños del mundo; Taylor, y en eso es que me representa, es del tipo de gente que solo tiene un sueño”.

Taylor Swift y Jack Antonoff, su amigo y productor, quien dio sus primeros pasos en la producción musical en 1989, quinto disco de Swift Taylor Swift y Jack Antonoff, su amigo y productor, quien dio sus primeros pasos en la producción musical en 1989, quinto disco de Swift

La presentación de Tenenbaum no cayó para nada bien entre quienes se habían sumado a la iniciativa de compartir sus fantasías con Swift. En las redes sociales se cuestionó que Tenenbaum haya rebajado a otras artistas mujeres para “halagar” a Taylor (por ejemplo, con la comparación con Rihanna o el cuestionamiento a Lana del Rey por su “coqueteo con géneros urbanos”). Además, las fanáticas rechazaron el complejo de “no soy como las otras chicas”, un término contemporáneo que se aplica para aquellas que se sienten intelectualmente superiores por criticar aquello que les gusta a la mayoría de las mujeres. Estas y otras observaciones aparecen entre las 400 reacciones que generó la publicación del prólogo. Una pesadilla, más que un sueño swiftie

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