Más allá del triunfo contra Racing de Córdoba, San Martín dio muestras de que parece ir por el buen camino

El cambio de esquema que Diego Flores decidió contra Patronato le rinde frutos al "santo". Hernández comienza a ser clave en el medio.

EFECTIVO. Junior Arias aprovechó un mal despeje de un futbolista de Racing de Córdoba y no sentenció la victoria de San Martín de Tucumán. EFECTIVO. Junior Arias aprovechó un mal despeje de un futbolista de Racing de Córdoba y no sentenció la victoria de San Martín de Tucumán. Foto de Ariel Carreras - Especial para LA GACETA

Contra Patronato dio la sensación de que Diego Flores había encontrado el equipo “ideal”. Si bien San Martín no había sido nada del otro mundo, esa noche se habían visto algunos destellos de buenas intenciones. Por eso no sorprendió que en Nueva Italia el entrenador decidiera poner en cancha el mismo “11”.

En la fría tarde cordobesa el “santo” dio otro paso hacia adelante en su intención por afianzarse como equipo. Otra vez (al igual que contra el “patrón”) quedó en claro que San Martín se siente más cómodo jugando con cuatro en la última línea y sumando más futbolistas del medio hacia arriba.

Flores también dio con el doble “5”. Pese a que por momentos da la sensación que Gustavo Abregú parece estar demasiado solo en la contención, la sociedad con Pablo Hernández es clave en la estructura de juego.

El partido de “Tucu” fue muy bueno. Colaboró en la marca (más en lo posicional que en otra cosa) y se estableció como salida limpia desde el fondo. A eso hay que agregarle que Juan Cuevas es crucial a la hora de generar juego de tres cuartos de cancha en adelante. Clarifica el juego e intenta dejar mano a mano a los delanteros con la defensa rival.

La tarea que le dio “Traductor” a Lautaro Fedele y a Gonzalo Rodríguez es sacrificada. Los extremos son los encargados de perforar por las bandas, pero además deben retroceder casi hasta el borde del área propia cuando el rival se acerca a los dominios de Darío Sand; y en esta ocasión sus funciones fueron importantísimas.

Si hay algo que se le podría reclamar a este “nuevo” San Martín (el equipo todavía parece estar acomodándose al nuevo esquema) es la generación de juego; por lo menos en lo que se vio durante el primer tiempo en el “Miguel Sancho”.

El “santo” necesita mayor velocidad cuando cruza la mitad de la cancha. Muchas veces abusa del control de la pelota y eso les permite a sus rivales acomodarse en la última línea.

En esta oportunidad, Gonzalo Bettini y Nahuel Banegas parecieron más contenidos que de costumbre; no pisaron tanto el área de Joaquín Mattalia y eso hizo que la visita perdiera algo de fuerza en ataque.

En el complemento, Flores cambió de lugar a los extremos. Fedele pasó a la derecha y “Turbo” comenzó a moverse por la izquierda. Y así se destrabó un juego que parecía tener destino final en el empate sin goles.

Arias sentenció la victoria de San Martín en Nueva Italia

Rodríguez se había perfilado para rematar de derecha pero Nicolás Sánchez (involuntariamente) asistió a Junior Arias, quien definió de manera certera y le entregó al “santo” su segunda victoria en fila.

Luego de la eliminación de la Copa Argentina, y en medio de una semana complicada por múltiples motivos, Flores cambió el dibujo, le entregó la titularidad a varios referentes y el equipo pareció encontrarse a sí mismo.

Está claro que San Martín debe seguir puliendo detalles en el juego, pero parece ir por el buen camino.

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