El Senado de EEUU intenta frenar la acción militar en Venezuela

Donald Trump calificó como “una estupidez” la votación legislativa. Fuerte contrapunto entre republicanos y demócratas

DEMÓCRATAS. Tim Kaine (centro), Chuck Schumer (izquierda) y Adam Schiff (derecha) hablan sobre la “Resolución de Poderes de Guerra”. DEMÓCRATAS. Tim Kaine (centro), Chuck Schumer (izquierda) y Adam Schiff (derecha) hablan sobre la “Resolución de Poderes de Guerra”.
09 Enero 2026

El Senado de los Estados Unidos dio ayer un paso importante para la aprobación de una resolución para frenar las acciones militares del presidente Donald Trump en Venezuela, una rara reprimenda bipartidista que llega tras la captura del líder Nicolás Maduro, registrada el sábado, en Caracas, durante un sorpresivo operativo militar.

La legislación impulsada por los demócratas, que prohíbe nuevas hostilidades de Estados Unidos contra Venezuela sin autorización explícita del Congreso, superó una votación procesal clave con el apoyo de cinco republicanos.

La votación final, prevista para la próxima semana, se considera ahora poco más que una formalidad. Sin embargo, el esfuerzo es visto en gran medida como simbólico, ya que la resolución enfrenta una cuesta pronunciada en la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana, aunque corta, es más proclive a seguir los intereses de la Casa Blanca.

Reacción presidencial

La votación procesal de ayer fue una “estupidez”, reaccionó Trump, que consideró que los cinco senadores se aliaron a los demócratas “para intentar arrebatarnos nuestra capacidad para luchar y defender a los Estados Unidos”.

Aunque la legislación fuera aprobada en las dos cámaras, sería vetada con toda probabilidad por el jefe de Estado.

Para superar el veto presidencial, ambas cámaras deberían volver a aprobar el proyecto de ley, pero esta vez con mayorías mucho más sustanciales. No obstante, la decisión parlamentaria de ayer marcó una inusual señal de resistencia republicana en el Congreso contra la Casa Blanca.

“Los miembros del Congreso menos valientes hacen todo lo posible para evitar asumir responsabilidades, para evitar la votación trascendental de declarar la guerra”, afirmó el senador Rand Paul, el republicano de Kentucky que rompió con gran parte de su partido para copatrocinar la medida.

“Pero que no haya duda: bombardear la capital de otra nación y destituir a su líder es un acto de guerra, claro y simple. Ninguna disposición de la Constitución otorga tal poder a la presidencia”, añadió este senador de tendencia libertaria, que aunque es republicano mantiene a menudo enfrentamientos con Trump.

En una entrevista publicada ayer por el New York Times, el mandatario norteamericano manifestó que Estados Unidos podría dirigir Venezuela y aprovechar sus reservas de petróleo durante años. El martes pasado, el republicano expuso un plan para refinar y vender hasta 50 millones de barriles de petróleo del país sudamericano que estaban estancados bajo el bloqueo estadounidense.

“Solo el tiempo dirá” cuánto tiempo Estados Unidos supervisará Venezuela, expresó durante esa charla con el periódico. Cuando se le preguntó si serían tres meses, seis meses, un año o más, Trump respondió: “yo diría que mucho más”.

La administración ha sostenido que la operación contra Maduro estaba legalmente justificada como parte de una campaña más amplia contra el narcotráfico transnacional, y además porque el presidente depuesto había robado las elecciones de 2024.

Trump declaró a principios de su mandato organizaciones terroristas a varios cárteles narcotraficantes.

Los líderes republicanos defendieron en gran medida al Presidente, destacando su autoridad para llevar a cabo acciones militares limitadas en defensa de la seguridad nacional de Estados Unidos. “Esto es algo que probablemente debería haber ocurrido en una administración anterior”, dijo el miércoles a los periodistas el senador Markwayne Mullin.

“Solo el presidente Trump tuvo el coraje de llevarlo a cabo, de sacar a un presidente acusado e ilegítimo que mantenía a Venezuela como rehén”, explicó.

Desde que Trump regresó al cargo, las resoluciones sobre poderes de guerra en Venezuela han sido rechazadas dos veces en el Senado y dos veces en la Cámara.

“Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar quitarnos nuestros poderes para luchar y defender a los Estados Unidos de América”, enfatizó el presidente estadounidense en una publicación en las redes sociales.

El Senado de EEUU intenta frenar la acción militar en Venezuela

Polémica tapa de una revista

Trump, en “The new yorker”

La revista The New Yorker anticipó ayer la portada de su próxima edición del 19, la que se convirtió en el contenido más compartido del día en redes sociales. La ilustración, diseñada por el artista Barry Blitt y titulada “Guzzler” (Tragón), muestra al presidente Donald Trump bebiendo petróleo de un barril, ignorando el caos de fuego que lo rodea. La imagen resume la visión crítica de la publicación sobre la reciente operación militar en Venezuela, que incluyó bombardeos a puntos estratégicos y la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. La revista sugiere que el acceso a las vastas reservas de crudo venezolano fue un motor central de la incursión armada.

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