Crimen en Manantial Sur: “Me la arrebataron como si su vida no valiese nada”

La madre de Érika Antonella Álvarez, la joven encontrada sin vida en un basural, pidió justicia por su hija. La autopsia confirma que falleció por una dislocación en el cráneo y en la columna.

PERICIAS. Forenses del MPF trabajaron en el basural de las calles Williams Bliss y Federico Helguera. PERICIAS. Forenses del MPF trabajaron en el basural de las calles Williams Bliss y Federico Helguera.

“¡Quiero que los responsables que le hicieron esto a mi hija paguen! Me la arrebataron como si su vida no valiese nada. Así tenga que ir puerta por puerta a buscarlos lo voy a hacer. No me importa que me maten, quiero que se haga justicia”, manifestó Claudia, la madre de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años que fue hallada sin vida en un basural en Manantial Sur. Tras conocer que la víctima falleció por un traumatismo craneofacial con luxación cervical, el Ministerio Público Fiscal investiga cuál pudo ser el móvil del crimen. En paralelo, los peritos están analizando su viejo celular para intentar identificar al responsable.

Érika era la tercera hija del matrimonio de Claudia y Marcelo Álvarez. Vivía junto a sus padres y sus dos hermanas menores en una vivienda en la calle Eudoro Aráoz al 2.400, pero hacía pocos meses se había mudado a una casa a algunas cuadras del domicilio familiar. Según contó Claudia en diálogo con LA GACETA, la última vez que vio a su hija fue el sábado 3 de enero, luego de compartir un asado. Durante los días posteriores habían seguido en contacto a través de WhatsApp.

“El martes a la noche fue la última vez que hablé con ella. Me había mandado un mensaje preguntándome si quería que me cargue plata para que jugáramos al Pálpitos, le dije que no y me respondió que el miércoles vendría a comer a la casa”, relató. Al día siguiente Claudia esperó la visita de su hija, pero jamás apareció. Preocupada, le envió mensajes que no llegaron a su celular. Fue así que alertó a su esposo y fueron a la casa de Érika para ver si estaba bien.

“Cuando llegamos la casa estaba cerrada. Como nosotros tenemos una copia de la llave abrimos la puerta y vimos que ella no estaba adentro, pero notamos que el aire acondicionado había quedado encendido”, dijo.

Aguardaron unos minutos por si la joven regresaba, pero al no haber novedad se fueron. Cuando volvieron a la tarde, el panorama era el mismo que horas anteriores.

Hallazgo

El jueves se enteraron por medio de un grupo de Facebook que vecinos de Manantial Sur habían encontrado un cadáver en un basural. “Algo dentro mío me decía que se trataba de ella, así que le pedí a mi marido y a mi hija que fueran a ver de quién se trataba”, dijo Claudia.

Cuando Marcelo y Micaela llegaron al lugar, ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, les explicaron la situación al gran despliegue de policías y peritos del MPF que estaban trabajando en la zona. Bajo la supervisión de la fiscala María del Carmen Reuter, quien está al mando de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, reconocieron el cadáver y confirmaron que se trataba de Érika a partir de los tatuajes y de rasgos físicos de la joven.

“Se nos vino el mundo abajo cuando la identificamos. Uno ve que estas cosas suelen pasar, pero nunca te imaginás que le va a suceder a uno”, dijo Claudia mientras abrazaba un vestido que le había cosido a su hija para Año Nuevo. “Ella era una buena chica, no le hizo mal a nadie. Siempre que salía estaba en contacto conmigo, teníamos una relación de mucha confianza. Ella trabajaba como dama de compañía; a veces la pasaban a buscar en una camioneta y se iba, pero siempre me enviaba un mensaje para avisarme que ya había regresado a su casa”, indicó.

La mujer también contó que Érika padecía de consumo problemático de sustancias, y dijo que estaba intentando recuperarse. “En Año Nuevo me prometió que cambiaría, me dijo que dejara de renegar, que todo iba a estar bien -recordó-. Y ahora no la tengo más”.

Pericias pendientes

El jueves por la tarde se activó el protocolo de intervención de las diferentes divisiones del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (Ecif), quienes trabajaron en la escena del crimen para el levantamiento de muestras biológicas y evidencias de interés para la causa.

El subjefe de Policía, Roque Yñigo, informó que secuestraron distintos elementos -como sogas y cintas- que serán sometidos a peritajes en laboratorio. La fiscala Reuter, por su parte, confirmó que el cuerpo se encontraba envuelto en bolsas de consorcio y, de acuerdo a las primeras estimaciones forenses realizadas en el terreno, la data de muerte se situaría entre las 36 y 40 horas previas al hallazgo del cadáver.

Ayer al mediodía se conoció el resultado preliminar de la autopsia, que indicó que la joven falleció a causa de un traumatismo craneofacial con luxación cervical. Este dato será clave para determinar la línea investigativa a seguir. A la siesta, efectivos de la División de Homicidios, coordinados por Susana Montero, realizaron un relevamiento vecinal y entrevistaron a posibles testigos. Según informaron fuentes policiales, todas las evidencias recolectadas hasta el momento están bajo materia de análisis, por lo que se desconoce la hipótesis que manejan los investigadores.

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