Brasil vuelve a ser uno de los destinos más elegidos por los argentinos durante la temporada de verano. Sin embargo, junto con el aumento del turismo, también se incrementaron los intentos de estafa, especialmente a través de Pix, el sistema de pagos electrónicos más utilizado en el país vecino.
Según advierten especialistas, los delincuentes suelen simular ser representantes del Banco Central de Brasil o de la propia plataforma Pix, con el objetivo de engañar a los turistas y obtener acceso a sus cuentas, tarjetas o billeteras digitales.
Pix se diferencia de los métodos tradicionales porque funciona sin intermediarios ni tarjetas bancarias, lo que reduce costos y agiliza las operaciones. Para los argentinos, además, tiene una ventaja clave: permite pagar en pesos con conversión automática a reales, accediendo a un tipo de cambio que suele ser más conveniente que el oficial o el que aplican las tarjetas internacionales. Justamente por su masividad y facilidad de uso, se convirtió en un blanco atractivo para los estafadores.
Las estafas más frecuentes y cómo evitarlas
Una de las modalidades más comunes comienza con un contacto por WhatsApp. En esos casos, el estafador utiliza logotipos oficiales y se presenta como un supuesto representante del Banco Central de Brasil o de Pix. A partir de un falso “inconveniente técnico”, intenta convencer a la víctima de que debe brindar datos personales o financieros, que luego son utilizados para acceder a cuentas, tarjetas o billeteras digitales.
Es clave tener en cuenta que ni las cuentas de Pix ni el Banco Central de Brasil solicitan información personal por canales no oficiales, ni realizan llamadas o contactos a través de aplicaciones de mensajería.
Otra estafa habitual ocurre en las playas y zonas turísticas, a través de vendedores ambulantes. En Brasil se la conoce como el “golpe da maquininha”. El engaño se produce cuando el turista compra un producto de bajo valor y, al momento de pagar con el celular mediante un código QR o con una tarjeta, el estafador modifica el monto y cobra una suma mayor. Por eso, se recomienda verificar siempre el importe que aparece en la pantalla antes de aprobar cualquier transacción.
También existen casos en los que promotores ofrecen descargar una supuesta aplicación que promete beneficios exclusivos para turistas. Al escanear el código, el teléfono instala un programa malicioso que solicita permisos y, una vez concedidos, puede acceder a cuentas bancarias o billeteras digitales. Es importante remarcar que Pix no requiere la descarga de ninguna aplicación propia: los argentinos pueden utilizar el sistema directamente desde las mismas billeteras virtuales que usan en Argentina.
Ante este escenario, la recomendación es extremar los cuidados, desconfiar de contactos no oficiales, revisar siempre los montos antes de pagar y evitar descargar aplicaciones desconocidas.























