Con pocos ingredientes podés eliminar el mal olor del baño Foto: Imagen Ilustrativa/Freepik
Entrar al baño y sentir ese olor a "encierro" o humedad es una de las sensaciones más frustrantes del hogar. Generalmente, este aroma no es un misterio, sino la señal de alerta de que el vapor se acumuló más de la cuenta. Cuando el agua no se evapora rápido, aparecen los verdaderos responsables del problema: el moho y las bacterias que se instalan en las juntas y rincones. Pero una solución sencilla puede ayudarnos.
Combatir este problema no requiere necesariamente de químicos agresivos ni gastos excesivos. La clave está en una mezcla casera, sencilla y muy potente que ataca la suciedad de raíz. Al combinar elementos que todos tenemos en la alacena o el botiquín, se logra una pasta limpiadora que se adhiere a las superficies más difíciles para devolverle la frescura al ambiente.
Por qué aparece el mal olor
El vapor de la ducha se cuela en los lugares menos pensados, desde los bordes de la mampara hasta la parte trasera del inodoro. Según explican los especialistas en limpieza profunda, el aire estancado es el mejor aliado de los hongos. "Cuando el moho se repite en la ducha o el baño, la clave no es solo limpiar: es aumentar la ventilación y mantener una rutina de limpieza más frecuente para que no regrese", indican los expertos consultados por La Razón.
Para ganarle la batalla a la humedad, la estrategia consiste en fabricar una pasta desincrustante. Solo vas a necesitar dos cucharadas de bicarbonato de sodio, 50 ml de detergente lavavajillas y 125 ml de agua oxigenada. Esta combinación es infalible: el bicarbonato neutraliza olores, el detergente arrastra la grasa y el agua oxigenada oxida las manchas orgánicas típicas de las zonas húmedas.
Paso a paso para un baño impecable
Preparar este remedio es sumamente simple. Primero, mezclá los tres ingredientes en un recipiente hasta lograr una consistencia homogénea. Luego, aplicá la pasta directamente sobre las zonas críticas, como las juntas de los azulejos, esquinas de la ducha o perfiles de la mampara. Es fundamental dejar que la mezcla actúe durante al menos 30 minutos para que penetre bien en las superficies porosas.
Una vez pasado ese tiempo, frotá con un cepillo (uno de dientes viejo es ideal para las juntas) y enjuagá con abundante agua caliente. El toque final, y quizás el más importante, es secar la zona con un paño seco o asegurar una ventilación cruzada. Recordá que la humedad residual es la que invita al moho a volver, por lo que un ambiente seco es tu mejor garantía de limpieza.






















