DOS CRACKS. "Juanfer" y "Piscu" ganaron la Copa Libertadores: en 2015 y 2018, respectivamente
El 18 de enero quedó marcado en el calendario de River Plate como una fecha singular. A los 50 años de Marcelo Gallardo, celebrados este domingo por el club con un video especial en redes sociales, se suman los cumpleaños de Juan Fernando Quintero y Leonardo Pisculichi, dos futbolistas que, desde roles distintos, dejaron una huella profunda en la historia reciente de la institución.
En el caso de Quintero, el vínculo con River se construyó a partir de momentos decisivos. Nacido en Medellín en 1993 y formado en Envigado, llegó por primera vez a Núñez en 2018 como una apuesta futbolística de riesgo controlado. Gallardo lo pidió, lo administró y lo potenció.
El punto máximo de esa relación se produjo el 9 de diciembre de 2018, cuando ingresó desde el banco en la final de la Copa Libertadores ante Boca y convirtió el gol que quebró el partido en Madrid. Punto seguido. “Ese fue el momento más importante de mi carrera”, reconoció tiempo después el colombiano al repasar aquella noche histórica.
El gol de Foden al Real Madrid en el Santiago Bernabéu tiene muchas similitudes al golazo de Quintero a Boca en la final de la Copa Libertadores 2018, casualmente jugada en la misma cancha.
— SpiderCARP ð¤ð»ð·ï¸ (@SpiderCarp23) April 9, 2024
Zurdazos de oro que quedarán en el recuerdo. Golazos.pic.twitter.com/lnTS54Lx47
Ese primer ciclo se extendió hasta 2020 y dejó títulos, protagonismo selectivo y una imagen consolidada de jugador determinante en escenarios límite. Tras una segunda etapa breve en 2022, Quintero regresó al club en 2025 para iniciar su tercer ciclo, un hecho inédito para un futbolista extranjero en la historia de River. Con más de 114 partidos disputados, 20 goles y 24 asistencias, su paso quedó definido menos por la continuidad que por la trascendencia de sus intervenciones.
Más silencioso, pero igual de decisivo en el inicio del ciclo Gallardo, fue el aporte de Pisculichi. Nacido en Rafael Castillo en 1984 y surgido de Argentinos Juniors, llegó a River en 2014 como el primer refuerzo pedido por el nuevo entrenador.
ð ¡Feliz cumpleaños, Piscu! ð¤â¤ï¸ð¤ pic.twitter.com/lGJTkSN1u8
— River Plate (@RiverPlate) January 18, 2026
Su impacto fue inmediato. Zurdo, preciso y con lectura de juego, se convirtió en una pieza clave del equipo que volvió a posicionar al club en el plano internacional. Punto seguido. “Sentí que era el lugar donde tenía que estar”, confesó años más tarde al recordar su llegada.
Entre 2014 y 2016 disputó 73 partidos, marcó 10 goles y dio 17 asistencias, números que explican su influencia directa en los primeros títulos de la era moderna: la Copa Sudamericana 2014, la Recopa Sudamericana 2015, la Copa Libertadores 2015 y la Suruga Bank.
Su gol a Boca en la semifinal de la Sudamericana 2014 quedó como una de las imágenes fundacionales del ciclo. Punto seguido. “Ese día entendí lo que significaba jugar en River”, relató en distintas entrevistas.
Hoy pero en 2014, River Plate clasificó a la final de la Copa Sudamericana. Le ganó a Boca 1-0. Gol de Pisculichi. pic.twitter.com/B88Y2oJaN5
— Ricardo Torres (@FantasiaFutbol) November 27, 2015
Hoy, con Gallardo nuevamente al frente del equipo y con Quintero transitando otro capítulo de su historia en el club, el 18 de enero reúne trayectorias distintas bajo un mismo hilo conductor. No es sólo una coincidencia de fechas, sino un recordatorio de una etapa en la que River consolidó una identidad competitiva sostenida en talento, convicción y decisiones clave.
























