¿Por qué Jaldo avanzó con el cambio de conducción en la Caja Popular?

El gobernador afirma que elige técnicos y no políticos para el nuevo ciclo que se abre en la institución, a la que denominó "la última joya de la abuela" de la Provincia

¿Por qué Jaldo avanzó con el cambio de conducción en la Caja Popular?

Los gestos fueron protagonista en la primera mañana del año en un acto oficial en el Poder Ejecutivo estaba ya desacostumbrado: el recambio de funcionario y la lectura de los decretos de designación. Nadie sabe si será la única de este 2026, pero sí que esa ceremonia puso a más de un funcionario con los nervios de punta por la impronta con la que el gobernador Osvaldo Jaldo retornó de las vacaciones. El mandatario ha decidido avanzar en varios frentes.

-El primero de ellos es el financiero: un reclamo de la deuda acumulada por la Nación en favor de Tucumán por la atención a beneficiarios del PAMI en hospitales públicos, además de otros ítems vinculados a la compensación financiera.

-El segundo, darle una nueva impronta a la gestión al transitar el tercer año de mandato en el que la sociedad le está exigiendo más servicios y más obras, aún con las limitaciones propias de la caída de la recaudación por el freno de la actividad económica.

-La tercera tiene que ver con la reconstrucción de las relaciones políticas con el fin de transitar una senda hacia 2027 con más certezas que dudas en quienes están contenidos en el proyecto político que se conjuga en Tucumán Primero.

El recambio de autoridades en la Caja Popular de Ahorros (CPA) tiene que ver con todo lo anterior, aunque el propio Jaldo, en su mensaje dado en el Salón Blanco tras la asunción de Guillermo Norry y de Antonio Bustamante, interventor y subinterventor de la entidad, respectivamente, ha declarado que “no se debe confundir una decisión institucional con algo partidario”. Aludió, así, al eventual enfrentamiento con el diputado nacional y dirigente bancario Carlos Cisneros, con ascendencia en las anteriores autoridades (José Díaz y Darío Amatti). Y si de gestos se habla, afloran dos: la presencia de los salientes en el acto y el reconocimiento público que ha hecho el propio mandatario.

Desde los días posteriores a las elecciones legislativas del 26 de octubre pasado comenzaron a circular los rumores de cambios en el elenco del Poder Ejecutivo, con el fin de oxigenar la gestión. Uno de ellos apuntaba a la intervención en la Caja Popular. Jaldo dilató la decisión. En los días previos al cierre de 2025, el gobernador consideraba que no era saludable cerrar un año con ruidos políticos e institucionales. La licencia le sirvió para despejar dudas y avanzar con aquellas ideas. En el medio una frase fue cobrando fuerza en el mundo oficialista: paz armada o guerra fría. Las charlas entre el gobernador y el diputado eran frecuentes. Públicamente nada había respecto de decisiones tajantes.

Esta semana, tras el repentino regreso a las actividades, Jaldo le imprimió otro ritmo a las definiciones. Antonio Bustamante, ex presidente del Colegio de Abogados de Tucumán, asomó el miércoles en la matutina conferencia de prensa del mandatario y su presencia alimentó los rumores. Guillermo Norry, ex interventor municipal en Juan Bautista Alberdi, sonó varias veces para la Caja y también para la conducción en San Martín, el club que hasta la gestión pasada también tenía sello cisnerista. Norry tiene contactos aceitados con el ministro del Interior, Darío Monteros, al igual que Bustamante. El binomio vio la luz y hoy quedó confirmado en el acto en el Salón Blanco. ¿Qué lectura se hizo del acto? Que el acompañamiento a las decisiones del mandatario tiene el pleno apoyo de intendentes, comisionados rurales y legisladores. Fue una demostración de fuerza de gestión, en una ceremonia que contó en el estrado con la presencia de las máximas autoridades del Ejecutivo y de la Cámara, además de la intendenta capitalina, Rossana Chahla (con quien Cisneros tiene afinidad política), que tuvo varias reuniones y charlas con el gobernador en los días previos al recambio.  

En las versiones sobre eventuales conductores de “la última joya de la abuela”, tal como Jaldo definió a la Caja Popular, se mencionó al ex intendente capitalino y titular del Partido de la Justicia Social (PJS), Germán Alfaro. También trascendió el nombre de Agustín “Tin” Fernández, ex diputado que, dentro de poco tiempo, tendrá nuevo rol en la estructura del Poder Ejecutivo. A propósito del ex titular del bloque Independencia en la Cámara Baja, su destino puede estar en un organismo autárquico. Una posibilidad es acompañar al radical José Ascárate en el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos Provinciales de Tucumán (ERSEPT). En ambos casos, el tranqueño consideró que no era conveniente politizar la conducción de la institución, sino incorporar cuadros técnicos con acompañamiento del personal de carrera. De hecho, esta mañana llamó la atención el intempestivo cambio de la guardia de seguridad en la casa central de la CPA, que pasmó a los empleados que arrancaban la jornada con esa novedad.

Lejos de la puja política tras este cambio, Jaldo ha exteriorizado un concepto que busca dividir las aguas para que no llegue al río: la decisión de modificar la cúpula de la Caja responde a una decisión institucional, no a una cuestión netamente política. De todas maneras, no se sabe aún cuál puede ser la reacción del diputado nacional y de sus referentes, otro factor que inquieta a varios funcionarios de la Casa de Gobierno.  Jaldo no se cansa de repetir que se cumplen ciclos y que, ante esa situación, es necesario renovar aires. Agrega que los cargos no son eternos, ni siquiera el que él ocupa en la actualidad, y que no habrá caza de brujas, como suele pasar cada vez que se produce una modificación sorpresiva. Estas definiciones valen tanto para el caso concreto de la Caja como para el resto de la estructura de poder. El factor sorpresa, precisamente, es uno de los atributos que más le gusta al gobernador. Será una constante en este año par, de consolidación de la gestión, sin perder de vista el horizonte electoral de 2027.

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