ABOGADA. Agostina Páez fue acusada de hacer gestos racistas el 14 de enero en Ipanema.
La abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, fue detenida este viernes en Brasil y trasladada a una comisaría para cumplir prisión preventiva, luego de que la Justicia brasileña considerara que existía riesgo de fuga. Hasta el momento, la joven se encontraba alojada en un departamento con tobillera electrónica, mientras avanzaba la causa en su contra por injuria racial.
El caso es investigado por la Justicia de Río de Janeiro y está caratulado bajo una figura que en Brasil fue equiparada al delito de racismo, lo que implica penas de entre dos y cinco años de prisión y sin posibilidad de excarcelación bajo fianza. La medida fue solicitada el miércoles 4 de febrero por el Ministerio Público local.
Desde la defensa de Páez cuestionaron la decisión judicial y sostuvieron que se trata de “una medida exagerada”, ya que —afirman— la acusada “estuvo siempre a derecho y a disposición de la Justicia”.
Qué dijo la familia de Agostina Páez
Tras conocerse la detención, el padre de la joven, Mariano Páez, expresó su sorpresa y preocupación. “No me imaginaba esto nunca. No tiene antecedentes penales ni problemas con nadie. No entiendo el ensañamiento”, afirmó. Además, confirmó que logró comunicarse con su hija luego de la detención y adelantó que viajará a Brasil para acompañarla en el proceso judicial.
“Me escribió para decirme que la llevaban detenida. Mañana voy a ir a Brasil, primero a Buenos Aires y después a Río de Janeiro”, señaló, al tiempo que manifestó dificultades para comunicarse con el abogado que lleva la causa.
El video previo a la detención: “Estoy muerta de miedo”
Horas antes de ser trasladada a la comisaría, Agostina Páez publicó un video en su cuenta de Instagram, de menos de 22 segundos, en el que expresó su angustia por la orden de detención.
“Soy Agostina Páez, acusada de injuria racial en Brasil. Acabo de recibir una notificación de que hay una orden de detención para mí por peligro de fuga, cuando tengo una tobillera electrónica y estoy a disposición de la Justicia desde el día uno”, dijo. Y agregó: “Se están vulnerando todos mis derechos. Estoy desesperada, estoy muerta de miedo”.
La versión de Agostina Páez sobre el hecho
El episodio que dio origen a la causa ocurrió el 14 de enero, en un bar del barrio de Ipanema, donde Páez se encontraba junto a amigas. Según su testimonio, el conflicto comenzó por una discusión con el personal del local a raíz del cobro de la cuenta.
“No nos dejaban ir, nos habían recargado tragos que no habíamos pedido ni consumido. Nos quejamos y decidimos pagar”, relató. Según su versión, luego la situación escaló y se tornó violenta. “Se tocaban sus partes íntimas, se reían, nos grababan. Ahí es que tengo esa reacción malísima”, admitió, en referencia a los gestos racistas.
De acuerdo con la denuncia, un empleado del bar revisó las cámaras de seguridad y observó cómo Páez se retiraba del lugar realizando gestos y sonidos asociados a un mono, además de pronunciar esa palabra de manera despectiva, lo que motivó la acusación formal por injuria racial.
La causa continúa en investigación y la situación procesal de la abogada argentina en Brasil podría definirse en los próximos días.


















