La Nasa
Durante el mes de febrero, la NASA observó nuevos datos relevantes sobre el cometa 3I/Atlas. En 2025 este objeto espacial fue una noticia que destacó el interés de muchas personas debido a su particular y poco visto comportamiento.
Los astrónomos identificaron que contiene algunas moléculas orgánicas que son base de ciertos procesos biológicos. El último hecho relevante fue el pasado 19 de diciembre, cuando el cometa tuvo su máximo acercamiento a la Tierra y luego continuó su camino alejándose del Sol para jamás regresar.
¿Cuál es el nuevo hallazgo en el cometa 3I/Atlas?
Observatorios terrestres, como el ALMA en Chile, detectaron previamente algunas moléculas orgánicas en el cometa interestelar. No obstante, mediante las observaciones de SPHEREx, la NASA confirmó la presencia de metanol, cianuro y metano. El enigma reside en el origen de estos componentes, pues aunque en nuestro planeta constituyen la base de los procesos biológicos, también surgen mediante mecanismos inorgánicos. Si bien no resultan esenciales para la vida tal como la conocemos, funcionan como precursores fundamentales en la creación de aminoácidos y estructuras moleculares complejas.
Tras el paso del cuerpo helado por su punto más cercano al Sol, los expertos notaron un incremento repentino en su luminosidad. Este fenómeno ocurre habitualmente en los cometas al expulsar agua y gases al espacio. Según indica la agencia espacial en un comunicado: “También observan un drástico aumento del brillo dos meses después de que el cuerpo helado pasara su punto más cercano al Sol, un fenómeno asociado con los cometas, ya que expulsan agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono al espacio”. La actividad del objeto creció debido al calor solar, que inició la sublimación del hielo superficial.
¿Se reveló el origen del 3I/Atlas?
La composición del cometa revela una mezcla de elementos que guardan similitud con los orígenes de nuestro propio entorno espacial. Carey Lisse, científica del Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, en Maryland, explicó que: “ahora observamos la gama habitual de materiales del sistema solar primitivo, incluyendo moléculas orgánicas, hollín y polvo de roca, que suelen emitir los cometas”. Durante este proceso, el cuerpo celeste liberó material inédito y rico en carbono que permanecía resguardado en las capas de hielo internas antes de su interacción con el Sol.
La misión de seguimiento continúa activa antes de que el cometa se aleje definitivamente del alcance de los instrumentos. El próximo 15 de marzo, el objeto pasará a unos 54 millones de kilómetros de Júpiter, una distancia menor a la que mantuvo con la Tierra. Este evento abrirá una oportunidad excepcional para que la NASA efectúe un análisis detallado a través de la nave espacial Juno, la cual orbita actualmente el gigante gaseoso, permitiendo obtener datos cruciales sobre su estructura antes de su despedida.























