Jeffrey Epstein
NUEVA YORK, Estados Unidos.- Una investigación conducida por el FBI, a partir del examen “minucioso” de los registros bancarios y correos electrónicos de Jeffrey Epstein, de sus propiedades y conexiones con algunas de las personas más influyentes del mundo concluyó que el delincuente sexual, condenado en 2008 y fallecido en su celda en 2019, no lideraba una red de tráfico sexual al servicio de hombre poderosos.
Los investigadores recopilaron abundantes pruebas, con innumerables testimonios de víctimas, de que el magnate abusó sexualmente de menores, encontraron poca evidencia de que liderara una red de tráfico sexual al servicio de hombres poderosos, según una revisión de los registros internos del Departamento de Justicia realizada por la agencia Associated Press.
Los videos y fotos incautados de las casas de Epstein en Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes no mostraban a víctimas sufriendo abusos ni involucraban a nadie más en sus crímenes, escribió un fiscal en un memorando de 2025. En un examen de los registros financieros de Epstein, incluidos los pagos que hizo a entidades vinculadas a figuras influyentes del ámbito académico, las finanzas y la diplomacia global, no se encontró vínculos con actividades delictivas, según otro memorando interno de 2019.
Sin confirmación
Aunque una de las víctimas de Epstein hizo afirmaciones muy difundidas de que él “la prestó” a sus amigos ricos, los agentes no pudieron confirmarlo ni encontraron otras víctimas que contaran una historia similar, según los registros.
En un resumen de investigación, los agentes dijeron que “cuatro o cinco” víctimas afirmaron que otros hombres o mujeres habían abusado sexualmente de ellas. Sin embargo, señalaron que no había evidencia para acusar federalmente a estos individuos, por lo que los casos fueron remitidos a las fuerzas del orden locales.
La AP y otras organizaciones de medios siguen revisando millones de páginas de documentos divulgados por el Departamento de Justicia en virtud de la Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein y consideran que es posible que esos registros contengan pruebas que los investigadores hayan pasado por alto.























