¿Cómo es el refugio de Ricardo Darín en España? Jacuzzi privado y vistas únicas en el corazón de Cataluña
Hay viajes que no se miden en kilómetros, sino en emociones. Para Ricardo Darín y Florencia Bas, su actual estadía en Barcelona tiene un significado que trasciende lo profesional: la llegada de su primer nieto. Fieles a su estilo de "bajo perfil", la pareja ha convertido al emblemático Majestic Hotel & Spa en su búnker de paz, combinando la historia europea con el confort más absoluto.
Un ícono de 1918 en el corazón del Paseo de Gracia
Lejos de los flashes y la ostentación moderna, los Darín optaron por un clásico que respira aristocracia. Inaugurado en 1918, el Majestic no es solo un hotel; es un monumento a la arquitectura neoclásica que ha alojado a la élite intelectual y artística del mundo durante más de un siglo.
El establecimiento destaca por su jardín de invierno, un oasis de luz natural y calma en medio del bullicio catalán, y una propuesta estética donde los materiales nobles y el diseño atemporal crean una atmósfera de "lujo sereno". Es el escenario perfecto para quienes buscan pasar desapercibidos sin renunciar a la excelencia de un cinco estrellas.
Jacuzzi privado y vistas al skyline catalán
El mayor tesoro del hotel se encuentra en las alturas. Bajo el sugerente nombre de La Dolce Vitae, la terraza ofrece una de las panorámicas más exclusivas de Barcelona, permitiendo contemplar los hitos arquitectónicos de la ciudad desde la tranquilidad de un entorno privado.
Para una pareja que valora la intimidad, las suites más prestigiosas del Majestic son la elección lógica. Estas unidades, que pueden alcanzar los 1.933 euros por noche, cuentan con:
Terrazas exclusivas: espacios abiertos para disfrutar del clima mediterráneo.
Jacuzzi privado: un rincón de relajación total tras las jornadas familiares.
Gastronomía de autor: acceso a una de las ofertas culinarias más premiadas de la región.
La discreción como bandera
Mientras la ciudad de Gaudí sigue su ritmo vertiginoso, Ricardo y Florencia viven este capítulo familiar rodeados de elegancia clásica. Entre habitaciones que parten de los 403 euros y servicios de spa de primer nivel, el actor más querido de la Argentina demuestra que, a veces, el mejor escenario para los momentos importantes es aquel que sabe combinar la historia con la privacidad.
















