El Ejército mexicano abatió este domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, máximo jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los narcotraficantes más buscados del mundo.
Aunque al cierre de esta edición el Gobierno federal aún no había emitido un comunicado oficial detallado, la muerte del capo fue confirmada por medios mexicanos de alcance nacional. El operativo se desarrolló en el oeste del país y derivó en una reacción violenta por parte de células del grupo criminal.
Bloqueos e incendios tras el operativo
Tras conocerse la caída del líder narco, integrantes del CJNG realizaron bloqueos en rutas estratégicas de los estados de Jalisco y Michoacán, donde la organización mantiene fuerte presencia territorial.
De acuerdo con reportes locales, fueron incendiados vehículos particulares y de carga para obstaculizar el despliegue de fuerzas federales, lo que generó caos vehicular, suspensión de actividades y temor entre la población.
Las autoridades reforzaron la presencia militar en la zona ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia.
El criminal más buscado por México y Estados Unidos
Nemesio Oseguera Cervantes era considerado uno de los principales objetivos de las agencias de seguridad internacionales. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura o muerte.
Tras la caída de históricos líderes del Cártel de Sinaloa como Joaquín “El Chapo” Guzmán —condenado en Estados Unidos— y el arresto de Ismael “El Mayo” Zambada, Oseguera se había consolidado como el narcotraficante con mayor poder operativo en México.
El CJNG, fundado en 2009, es señalado por Washington como una de las organizaciones criminales más violentas y con mayor capacidad de fuego del continente. Se lo acusa de controlar rutas internacionales de tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo hacia Estados Unidos y otros mercados.
Un punto de inflexión en la guerra contra el narcotráfico
La muerte de “El Mencho” podría marcar un punto de inflexión en la estrategia de seguridad mexicana. Sin embargo, analistas advierten que la caída del líder no necesariamente implica la desarticulación inmediata de la estructura criminal.
Por el contrario, se abre un escenario de incertidumbre sobre una posible fragmentación del CJNG y eventuales disputas internas por el control del mando, lo que podría derivar en nuevos episodios de violencia en distintas regiones del país.
Las autoridades mantienen operativos activos en el oeste mexicano mientras se aguarda una comunicación oficial que detalle las circunstancias del enfrentamiento y el alcance del operativo militar.






















