En el barro 2: ¿cómo se llevan realmente la China Suárez y Verónica Llinás?

La producción cuenta con la estelar incorporación de Verónica Llinás junto a Eugenia China Suárez como protagonistas principales.

En el barro 2: ¿cómo se llevan realmente la China Suárez y Verónica Llinás? En el Barro 2

Netflix estrena la segunda temporada de En el Barro, el spin-off de la aclamada serie El Marginal. Esta nueva entrega propone una atmósfera cruda y realista dentro del penal femenino La Quebrada. La producción cuenta con la estelar incorporación de Verónica Llinás junto a Eugenia China Suárez como protagonistas principales.

Ambas actrices enfrentan desafíos extremos para encarnar mujeres atrapadas en un mundo de poder y violencia. La trama explora el complejo vínculo entre una líder veterana y una recién llegada que busca sobrevivir al encierro. Tal reencuentro profesional sucede dos décadas después de su primer contacto en la televisión argentina.

Roles y construcción de personajes

Verónica Llinás personifica a la Gringa Casares, una criatura oscura y temible que controla la prisión. "De pronto soy muy vehemente y furiosa. Y me doy cuenta de que puedo infundir miedo. Y acá busqué al Yeti que tenía adentro, que estaba ahí, aplacado... Y decidí, además, que este personaje no iba a ser una mala maquiavélica a la que no le pasa nada… Decidí que iba a padecer su propia maldad. Cuando le pega al personaje de la China, no le pega gratis. Sufre. Lo padece. Lo mismo con la hija, que la quiere pero de una manera brutal", reveló sobre la construcción de su personaje a La Nación.

Por su parte, La China Suárez da vida a una joven desorientada que ingresa recientemente al establecimiento carcelario. "Mi personaje es una chica nueva en la cárcel y está muy perdida, por lo tanto, no requería una investigación previa ni tenía que estar familiarizada con ese espacio. Había algo de eso que yo quería remarcar porque es lo que me pasó en la vida real. La primera vez que entré a esos decorados quedé impactada, porque era como estar realmente en una cárcel", dijo La China sobre cómo se preparó para la serie.

"El primer día que Verónica entró al set caracterizada con sus chanclas, con la camisa abierta, arrastrando los pies y con los pelos parados, casi no la reconocimos. Fue impactante. Y en un momento, dije: “Yo la conozco, trabajamos juntas cuando tenía 14 años”, remató La China.

Cómo se conocieron La China Suárez y Veronica Llinas

El vínculo laboral inició hace veinte años durante la grabación de la comedia Amo de casa junto a Carlín Calvo. En aquel momento, La China solo tenía catorce años y guardaba una imagen familiar de su colega. " Verónica tenía otra imagen, claro. En ese momento era una especie de tía y, de repente, ahora la veía completamente distinta. Es brillante. Cuando me dijeron que iba a tener tantas escenas con Verónica yo estaba fascinada y me quedé supertranquila", dijo la actriz.

El clima de trabajo resultó excelente a pesar de la dureza de las escenas filmadas. Verónica Llinás concluyó: "Sin esa buena onda y ese compañerismo de todo el equipo hubiera sido imposible" y sobre las risas durante el rodaje la ex Casi ángeles mencionó: "-Nos reíamos mucho. Tuvimos varias escenas con Lola Berthet, que es muy graciosa. Era un ambiente tan hostil como cualquier cárcel, porque si bien era una antigua fábrica, los paredones altos eran de verdad, y las rejas y la energía, también. Cuando hacía frío, hacía mucho frío. Y cuando hacía calor, no lo aguantabas. Creo que ese contexto ayudó, porque no estábamos cómodas físicamente y había una realidad que estuvo buenísima".

Temas Netflix
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios