El Senado aprobó la reforma laboral por 42 votos positivos contra 28 negativos y dos abstenciones

El Gobierno logró la sanción definitiva de la norma, tras los cambios que se introdujeron en la Cámara baja.

El Senado aprobó la reforma laboral por 42 votos positivos contra 28 negativos y dos abstenciones
27 Febrero 2026

Tras la sanción del Régimen Penal Juvenil, La Libertad Avanza (LLA) finalizó las sesiones extraordinarias este viernes en el Senado, con una consagración para el Gobierno de Javier Milei: la Cámara alta sancionó la ley de reforma laboral, tras la validación de la modificación al proyecto realizada la semana pasada por Diputados, que eliminó el conflictivo artículo sobre licencias médicas. Entre el oficialismo y dialoguistas como la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO, peronistas disidentes y silvestres provinciales, la iniciativa obtuvo esta noche 42 votos a favor, mientras que 28 fueron en contra y se abstuvieron los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, tras cuatro horas de debate.

A modo general y, en el primer tratamiento en la Cámara alta, ocurrieron diversas situaciones que inclinaron la balanza hacia una luz verde: se borró el artículo sobre alivio en Ganancias para grandes empresas -más plata para gobernadores y Nación-; hubo guiños varios a sindicatos y entidades empresariales para la subsistencia de aportes los compulsivos -con topes más bajos-; se sostuvo el 6% destinado a obras sociales; y se amortiguó la idea original sobre el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), relacionado con las indemnizaciones. También aparecieron gestos menores para estatutos que la Casa Rosada quiso reventar, luego otorgó 180 días y terminó en un año. 

El oficialismo logró repetir el resultado que obtuvo cuando la iniciativa fue tratada por primera vez en la Cámara alta. En aquella sesión del 12 de febrero, el proyecto fue aprobado por 42 votos afirmativos y 30 negativos, un respaldo que el Gobierno busca consolidar frente a las modificaciones introducidas posteriormente.

En esta nueva instancia, el Senado tuvo que optar entre aceptar el cambio incorporado por la Cámara de Diputados -posición que sostienen el oficialismo y sectores de la oposición dialoguista- o insistir con la versión que había aprobado dos semanas atrás.

El polémico artículo 44 y la marcha atrás

El texto llegó al Senado para su análisis en comisiones el 20 de febrero por la mañana, apenas ocho horas después de que la Cámara de Diputados lo aprobara en revisión con una modificación respecto de la versión que había salido de la Cámara alta.

El cambio consistió en la eliminación del polémico artículo 44, que alteraba el régimen de licencias médicas al aplicar descuentos salariales según si la enfermedad declarada era involuntaria o consecuencia de una actividad extracurricular del trabajador.

Esa cláusula no formaba parte del proyecto original enviado por el Poder Ejecutivo en diciembre, sino que fue incorporada a último momento antes de la sesión del 12 de febrero en el Senado. Hasta ahora no se conoce con certeza quién impulsó su inclusión. Tras la controversia generada, el oficialismo aceptó suprimirla en Diputados.

Cambios estructurales

Con más de 200 artículos, la reforma plantea modificaciones profundas en la legislación laboral, en la relación entre empleadores y empleados y también en el plano fiscal. Entre otros puntos, prevé la reducción de aportes patronales para incentivar la registración laboral.

Uno de los capítulos más relevantes está dedicado a la justicia laboral. El proyecto dispone el traspaso del fuero laboral nacional al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, al ratificar el convenio firmado entre el Poder Ejecutivo y la administración de Jorge Macri. Además, fija límites a las costas procesales y a los mecanismos de actualización, con el objetivo de desalentar la litigiosidad por despidos o accidentes de trabajo.

La iniciativa establece que las indemnizaciones se actualizarán por inflación más un adicional del 3% anual. También habilita la cancelación de sentencias en hasta seis cuotas mensuales consecutivas para grandes empresas, mientras que para las pymes el plan de pagos podrá extenderse hasta 12 cuotas.

A su vez, reduce el monto indemnizatorio al limitar la base de cálculo, excluyendo vacaciones, propinas, bonos y aguinaldo. Se fija además un tope que no podrá superar tres veces el salario promedio mensual correspondiente al convenio colectivo de la categoría del trabajador.

Otro de los aspectos más cuestionados es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). El esquema prevé aportes mensuales del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes. Se conformarán cuentas inembargables destinadas a cubrir el cese laboral, que estarán bajo la órbita de la Comisión Nacional de Valores.

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