SENADO. El debate sobre la reforma laboral entró en la etapa final. Foto tomada de infobae.com.ar.
Tras la sanción del Régimen Penal Juvenil, el Senado de la Nación avanza ahora con el debate del proyecto de reforma laboral impulsado por la administración de Javier Milei.
El oficialismo confía en repetir el resultado que obtuvo cuando la iniciativa fue tratada por primera vez en la Cámara alta. En aquella sesión del 12 de febrero, el proyecto fue aprobado por 42 votos afirmativos y 30 negativos, un respaldo que el Gobierno busca consolidar frente a las modificaciones introducidas posteriormente.
En esta nueva instancia, el Senado debe optar entre aceptar el cambio incorporado por la Cámara de Diputados -posición que sostienen el oficialismo y sectores de la oposición dialoguista- o insistir con la versión que había aprobado dos semanas atrás.
El polémico artículo 44 y la marcha atrás
El texto llegó al Senado para su análisis en comisiones el 20 de febrero por la mañana, apenas ocho horas después de que la Cámara de Diputados lo aprobara en revisión con una modificación respecto de la versión que había salido de la Cámara alta.
El cambio consistió en la eliminación del polémico artículo 44, que alteraba el régimen de licencias médicas al aplicar descuentos salariales según si la enfermedad declarada era involuntaria o consecuencia de una actividad extracurricular del trabajador.
Esa cláusula no formaba parte del proyecto original enviado por el Poder Ejecutivo en diciembre, sino que fue incorporada a último momento antes de la sesión del 12 de febrero en el Senado. Hasta ahora no se conoce con certeza quién impulsó su inclusión. Tras la controversia generada, el oficialismo aceptó suprimirla en Diputados.
Cambios estructurales
Con más de 200 artículos, la reforma plantea modificaciones profundas en la legislación laboral, en la relación entre empleadores y empleados y también en el plano fiscal. Entre otros puntos, prevé la reducción de aportes patronales para incentivar la registración laboral.
Uno de los capítulos más relevantes está dedicado a la justicia laboral. El proyecto dispone el traspaso del fuero laboral nacional al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, al ratificar el convenio firmado entre el Poder Ejecutivo y la administración de Jorge Macri. Además, fija límites a las costas procesales y a los mecanismos de actualización, con el objetivo de desalentar la litigiosidad por despidos o accidentes de trabajo.
La iniciativa establece que las indemnizaciones se actualizarán por inflación más un adicional del 3% anual. También habilita la cancelación de sentencias en hasta seis cuotas mensuales consecutivas para grandes empresas, mientras que para las pymes el plan de pagos podrá extenderse hasta 12 cuotas.
A su vez, reduce el monto indemnizatorio al limitar la base de cálculo, excluyendo vacaciones, propinas, bonos y aguinaldo. Se fija además un tope que no podrá superar tres veces el salario promedio mensual correspondiente al convenio colectivo de la categoría del trabajador.
Otro de los aspectos más cuestionados es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). El esquema prevé aportes mensuales del 1% para grandes empresas y del 2,5% para pymes. Se conformarán cuentas inembargables destinadas a cubrir el cese laboral, que estarán bajo la órbita de la Comisión Nacional de Valores.






















