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En una jornada marcada por la volatilidad que impone la agenda geopolítica, los activos argentinos lograron este martes un sólido rebote, acoplándose al cambio de humor en las plazas internacionales. Tras el inicio de semana dominado por el pánico a un shock energético global, las señales de una posible desescalada -o al menos una resolución más rápida de lo previsto- en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán devolvieron el oxígeno a los inversores.
El alivio llegó desde el Norte. La clave del giro de tendencia estuvo en las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump. Su afirmación de que las operaciones militares contra Teherán podrían concluir antes de lo esperado actuó como un bálsamo para Wall Street y, por efecto dominó, para los mercados emergentes.
Este cambio de narrativa desplomó el precio del petróleo, que el lunes había coqueteado con los U$S 120. Al cierre de la jornada, el barril de Brent retrocedió hasta los U$S 91,34, mientras que el WTI se ubicó en U$S 86,52, registrando una caída superior al 8%.
Este respiro en los valores del crudo fue el catalizador que permitió a las bolsas globales revertir las pérdidas acumuladas en las últimas 48 horas.
El frente local
En Buenos Aires, el S&P Merval reflejó este optimismo con una suba del 2,6% en pesos, alcanzando los 2.700.255 puntos. Medido en moneda dura, el salto fue aún más pronunciado (+3,3%), situándose en las 1.846 unidades.
El mayor dinamismo se vio en el sector energético y de servicios, con papeles que lideraron las subas:Transportadora de Gas del Norte (TGN): +7%Metrogas: +7%Central Puerto: +6,7%En Nueva York, los ADRs (acciones argentinas que cotizan en Wall Street) volaron hasta un 7,3%, con Central Puerto, Edenor y Loma Negra a la vanguardia de la recuperación.
Por el lado de la renta fija, los bonos soberanos en dólares también mostraron signos de recuperación tras el castigo recibido el lunes. El Bonar 2038 lideró las subas con un 1,5%, seguido de cerca por el Global 2041. Este movimiento permitió que el Riesgo País recortara posiciones de manera drástica: el indicador de JP Morgan se hundió un 4,6% para cerrar en 556 puntos básicos, alejándose del techo de las 600 unidades que había rozado en el momento de mayor zozobra, lo que hizo temer que el país perdiera el terreno que había recuperado en ese sentido.
Bajo impacto
Mientras los monitores se teñían de verde, el presidente Javier Milei inauguró en Nueva York la “Argentina Week”, un foro clave para atraer capitales extranjeros. El mandatario minimizó el impacto del conflicto bélico al calificarlo como un “shock externo transitorio” y aseguró que, paradójicamente, la coyuntura mejora los términos de intercambio para el país. “Tarde o temprano la tasa de interés va a bajar porque va a bajar el riesgo país, porque vamos a seguir pagando”, sentenció Milei ante inversores, ratificando su compromiso con el superávit y el pago de la deuda. Para el Gobierno, el regreso a los mercados internacionales de crédito sigue siendo el objetivo prioritario, aunque el nivel actual del Riesgo País -pese a la baja del martes- todavía sugiere que el camino no está del todo despejado.
Commodities
Más allá del petróleo, el resto de los commodities operó con cautela. El mercado de granos sigue de cerca no solo el conflicto en Oriente Medio, sino también las proyecciones climáticas para la región. Los analistas de la city, como el equipo de Cohen Aliados Financieros, advierten que aunque el rebote del martes es positivo, la volatilidad seguirá siendo la norma mientras la situación militar en el Golfo no se estabilice definitivamente.
Por ahora, el mercado local parece haber comprado la tesis de la “transitoriedad” del conflicto, permitiendo que los activos argentinos recuperen parte del terreno perdido en una semana que promete seguir siendo de alta sensibilidad.






















