Tucumán creó un sensor para medir el Brix en el cocimiento del azúcar

La iniciativa tecnológica representa un avance en materia de creación de sistemas de control más estables.

Tucumán creó un sensor para medir el Brix en el cocimiento del azúcar
Hace 5 Min

La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y la empresa J.M. Soler Valls desarrollan un convenio de cooperación técnica para evaluar el desempeño de un sensor de microondas destinado a medir el grado Brix durante el proceso de cocimiento del azúcar en ingenios de Tucumán.

El trabajo fue realizado por un equipo integrado por José Soler, Julio Cisneros y Silvio Peluffo, de la firma J.M. Soler Valls, junto con Marcelo Ruiz y Marcos Russo, de la Eeaoc.

El proyecto busca validar, en condiciones reales de producción, el funcionamiento de un instrumento de medición en línea de la concentración de sólidos solubles en la masa cocida, un parámetro clave para el control de la cristalización del azúcar.

Las pruebas se realizaron en un tacho de cocimiento de un ingenio de la provincia, donde el sensor fue instalado el 10 de octubre y operó de manera continua hasta el final de la molienda, el 9 de diciembre. Durante ese período, el equipo registró de forma permanente datos sobre las variaciones del Brix durante las distintas etapas del proceso.

Según el informe técnico del convenio, el instrumento funcionó sin interrupciones ni fallas durante todo el período de evaluación, incluso en condiciones exigentes de temperatura y operación propias de la industria azucarera. Las mediciones obtenidas fueron comparadas con análisis realizados en los laboratorios de la Eeaoc, lo que permitió establecer una correlación entre las lecturas del sensor y los valores reales de Brix.

Los registros obtenidos durante los ensayos permitieron observar con gran detalle la evolución de la concentración de la masa cocida a lo largo de cada ciclo de cocimiento. En los gráficos generados por el sistema se identificaron claramente los momentos en que el operador del tacho abría o cerraba las válvulas de alimentación de melado o mieles, lo que producía descensos temporales en la concentración y posteriores etapas de concentración, nuevamente por evaporación.

Este seguimiento continuo permitió comprobar que muchas de las variaciones observadas en el Brix responden a la dinámica habitual de operación del proceso, en el cual la regulación de la alimentación se realiza de manera manual y en función de la experiencia del maestro tachero. En este sentido, los técnicos destacaron que la dispersión registrada en los valores no se debió a fallas del instrumento, sino a las fluctuaciones propias de un proceso controlado de forma artesanal.

Los datos obtenidos también permitieron analizar situaciones operativas que afectan el desempeño del cocimiento, como cambios en la presión de vapor, variaciones en el vacío del tacho o diferencias en los tiempos de alimentación. En algunos casos, las caídas de concentración registradas indicaron condiciones de sobresaturación insuficiente, lo que puede prolongar el tiempo de cocimiento y aumentar el consumo de vapor.

En otros momentos, los picos elevados de Brix reflejaron condiciones de sobresaturación que podrían favorecer la formación de cristales indeseados.

Según el informe técnico, la disponibilidad de información continua sobre la evolución del Brix permite comprender con mayor precisión el comportamiento del proceso y abre la posibilidad de avanzar hacia sistemas de control más estables. Incluso, durante uno de los ensayos, se realizó una prueba simple de control manual observando el gráfico generado por el sistema, lo que permitió mantener el cocimiento dentro de parámetros más estables de operación.

En conjunto, los resultados obtenidos indican que el sensor demostró buena sensibilidad para detectar cambios en la concentración de la masa cocida y estabilidad en sus mediciones a lo largo del tiempo. Además, el equipo se mantuvo operativo durante todo el período de pruebas, funcionando las 24 horas del día sin necesidad de desmontaje ni mantenimiento.

Finalmente, desde la Eeaoc destacaron la importancia del desarrollo de este tipo de tecnologías en el ámbito local. El proyecto permitió avanzar en la fabricación de un instrumento electrónico de calidad internacional, basado en tecnología desarrollada en Tucumán y validada mediante ensayos técnicos de la institución. Este tipo de iniciativas busca generar alternativas competitivas frente a equipos importados utilizados en la industria azucarera y contribuir al desarrollo tecnológico regional.

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