El salario cede frente a la canasta de servicios

Ingresos versus dinámica de los precios.

Damián Di Pace, director de Focus Market Damián Di Pace, director de Focus Market

¿Qué porcentaje de los ingresos se lleva la canasta de los servicios? La consigna lanzada por Focus Market encuentra su explicación que advierte el significativo deterioro de la capacidad de pago de los argentinos. La consultora dirigida por Damián Di Pace apunta que, en noviembre de 2023, dos salarios promedio registrados, un termómetro del poder adquisitivo de la clase media formal, permitían adquirir 1,19 canastas de servicios. En marzo de 2025, momento de mayor recuperación, esa relación mejoró hasta 1,77 canastas. Sin embargo, en noviembre pasado descendió a 1,18 y para este mes se proyecta en 1,14. En paralelo, el porcentaje del ingreso destinado a cubrir la canasta de servicios pasaría de 56,4% en marzo de 2025 a 87,3% en marzo de 2026, superando incluso el nivel registrado en noviembre de 2023.

Este comportamiento sugiere que, aun cuando el salario logra acompañar al índice general de precios en el acumulado, pierde terreno frente a la dinámica de los precios relativos, particularmente en servicios, acota Focus Market. Se trata de un componente del gasto que suele tener menor visibilidad en las estadísticas públicas, pero que es determinante en la economía doméstica: tarifas, transporte, comunicaciones y otros servicios esenciales absorben una porción creciente del ingreso familiar.

La canasta alimentaria presenta una dinámica diferente. Con dos salarios promedio, en noviembre de 2023 podían adquirirse 5,64 canastas para un hogar tipo. En marzo de 2025 esa cifra ascendió a 6,76, reflejando una mejora en la capacidad de compra de alimentos y para este mes podrían adquirirse 6,24 canastas. El porcentaje del ingreso destinado a alimentos fue del 16%, todavía por debajo del 17,73% registrado al inicio del período. El principal descalce, por lo tanto, no proviene del componente alimentario, sino del encarecimiento relativo de los servicios, sugiere la consultora.

Recuperación parcial

Ampliando la perspectiva, distintos estudios señalan que respecto de 2017 el salario privado formal acumula una caída cercana al 20% en términos reales. Aun cuando en algunos tramos recientes se verificaron mejoras interanuales, el nivel actual continúa por debajo del registrado a mediados de la década pasada. La recuperación observada desde el segundo semestre de 2024 debe interpretarse, entonces, como parcial y asentada sobre una base estructuralmente debilitada.

“El escenario para este año presenta más sombras que luces. La desaceleración inflacionaria logró acotar, al menos transitoriamente, los desfasajes entre salarios y precios, contribuyendo a una relativa estabilidad nominal”, define Di Pace. Sin embargo, el poder adquisitivo continúa evidenciando fragilidad y marcada heterogeneidad entre sectores, acota el analista.

La mayor pérdida se concentró en el shock de fines de 2023 y comienzos de 2024 y, desde entonces, no se consolidó una senda sostenida de recuperación real. Además, el proceso de desinflación fue acotado en el tiempo y, en los últimos meses, la dinámica de precios vuelve a generar inquietud.

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