RUTA NACIONAL 157. Operarios finalizan las tareas de repavimentación de la carretera, que tuvo que ser “cortada” para drenar el agua de La Madrid.
Miles de familias de distintos departamentos de Tucumán sufrieron el impacto de las inundaciones este verano, con La Madrid nuevamente como postal del desastre. Y el drama de perderlo todo es incomensurable.
Desde lo material, sin embargo, resulta clave evaluar y medir los daños producidos por las tormentas, para así restituir rutas, accesos y servicios. Es que la crisis ambiental que atraviesa la provincia coincide con una crisis económica que afecta también las arcas públicas. Así, el “costo” generado por las lluvias y las crecidas aparece como un factor a tener en cuenta.
Según un relevamiento informal realizado por LA GACETA entre las áreas de obras públicas, y de asistencia social se estima un desembolso de al menos $3.000 millones para hacer frente a las urgencias derivadas del desastre climático.
Este monto, sin embargo, no incluye otras acciones llevadas adelante por otras reparticiones que intervinieron ante las inundaciones (como Interior, Salud Pública y Gobierno), por lo que la cifra total definitiva desembolsada por el Estado provincial será más alta que aquella.
Para recuperar caminos
Diversas áreas del Ministerio de Obras Públicas, a cargo de Marcelo Nazur, actuaron ante los daños generados por el agua en la infraestructura.
Una de las medidas implementadas en La Madrid para aliviar el escurrimiento del agua fue la ruptura de la ruta nacional 157. Fue necesario implementar un sistema de alcantarillas que permitiera liberar el “dique” que dejó al pueblo bajo el agua (cada uno de los “tubos” cuesta cerca de $1 millón). Por estas horas, los equipos de Vialidad finalizaron con la repavimentación de esa carretera, de jurisdicción federal. Ya ello se suman otros trabajos para recuperar las zonas afectadas, (por ejemplo, todo lo relacionado a accesos y a desagües), tareas que en muchos casos implicaron el alquiler de maquinaria pesada. Según fuentes oficiales se calcula que, sólo considerando estas reparaciones en general, el desembolso rondaría al menos $900 millones.
Otro rubro que motivó fuertes erogaciones fue el arreglo de la red primaria y secundaria. Distintas rutas provinciales -tanto asfaltadas como de ripio- quedaron con largos tramos destrozados. Entre las directivas del gobernador Osvaldo Jaldo estuvo la pronta habilitación de los caminos a las escuelas, así como de las carreteras estratégicas para la producción. El costo de estos arreglos se sitúa en torno a los $700 millones, apuntaron desde la Casa de Gobierno.
Colchones y mercadería
La inundación afectó a más de 1.000 familias de La Madrid, muchas de las cuales requirieron de asistencia inmediata para poder afrontar el día a día.
En el caso del Ministerio de Desarrollo Social se llevaron adelante operativos para la entrega de colchones, mercadería, agua mineral, frazadas, repelente, ropa y calzado, entre otros elementos. Se estima que el costo de la ayuda sólo en esa localidad ronda los $1.000 millones (sin contemplar otras zonas castigadas por la tormenta, como Villa Chicligasta). “Estamos trabajando con el ministro de Economía (Daniel Abad) y con el gobernador Jaldo para darle un cierre a la ayuda para que esos tucumanos puedan restituir el 100% de lo que han perdido en esta inundación. Estamos evaluando ayudas económicas y créditos blandos para el pequeño productor que ha perdido todo”, había dicho el titular de esa cartera, Federico Masso, durante la semana.
Además de Obras Públicas y Desarrollo Social, diversas áreas del Poder Ejecutivo se abocaron a atender la catástrofe. En el caso del Ministerio del Interior, que conduce Darío Monteros, se aportaron muchas de las cuadrillas que concurrieron, con botas y palas, a sacar el barro y a limpiar el desastre. En los días “pico”, tras las fuertes lluvias, se llegó a afectar a entre 1.200 y 1.500 operarios y voluntarios -muchos de ellos trabajadores de municipios y comunas-, mientras que las últimas jornadas esa cifra decayó a media centena de personas. Y hubo que asegurar el traslado, la comida y las herramientas para cada una de las personas que colaboraron en el territorio. A estos costos operativos se suman los insumos que se contrataron de urgencia, como los alquileres de carpas y de grupos electrógenos -hubo que cortar la luz en todo La Madrid-, entre otros. En los próximos días se podrá determinar cuánto será el monto afrontar por estos ítems. De todos modos, sólo entre obras públicas y asistencia social el “costo” de la inundación ronda los $3.000 millones. La cifra tampoco incluye los operativos llevados adelante por el Ministerio de Salud Pública, ni el envío de fuerzas de seguridad, ni el despliegue de otras reparticiones (como Registro Civil, dependiente de Gobierno). En un escenario de crisis económica, las tormentas de este verano, sobre todo la última, agregaron nuevas cargas sobre las cuentas públicas.
Donaciones
Un cargamento con 5.600 kilos de carne
Las donaciones realizadas por particulares y por empresas a los damnificados por La Madrid complementaron las acciones del Estado. En las últimas horas, una de las ayudas que generó sorpresa en la Casa de Gobierno fue el aporte de 5.600 kilos de carne (de distintos tipos de corte), un cargamento valuado en varios cientos de millones de pesos. El ministro del Interior, Darío Monteros, destacó en sus redes sociales este tipo de colaboración. “Cuando el sector privado asume su responsabilidad social y se compromete con su comunidad, aporta a construir una sociedad más solidaria y presente”, dijo. Y ponderó a “empresarios tucumanos como Miguel Tarasio y Jorge Capozucco”.
Asistencia a productores
Alimento para animales en zonas afectadas
El Gobierno provincial envió asistencia a productores damnificados por las tormentas. “Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, nos dirigimos hacia la zona este de La Madrid, como Sol de Mayo y Los Cercos, donde la ayuda únicamente puede ingresar por lancha”, explicó el secretario de Producción, Eduardo Castro, quien destacó la colaboración de particulares que facilitaron embarcaciones para poder concretar los envíos, que contenían -entre otros elementos- alimento balanceado y comida para animales domésticos. Según detalló Castro, la principal vía de subsistencia de estos pequeños productores es fundamentalmente la cría de cabras.






















